El Tribunal Regional de Bremen ha declarado que Mondelez International incurrió en una práctica engañosa al reducir el peso de varias tabletas de Milka de 100 a 90 gramos manteniendo prácticamente intacto el envase. La demanda fue presentada por la Asociación de Consumidores de Hamburgo, que acusó a la compañía de aplicar una estrategia de "reduflación engañosa" o shrinkflation.
Según la resolución, el consumidor medio seguía asociando visualmente el producto al formato tradicional de 100 gramos, ya que tanto el diseño como las dimensiones del envase apenas variaron. La tableta apenas era un milímetro más fina, una diferencia prácticamente imperceptible en el lineal.
La sentencia considera que la información facilitada por la empresa no era suficiente para evitar la confusión y sostiene que debería haberse incorporado un aviso visible y fácilmente reconocible en el envase durante varios meses tras el cambio de gramaje.
Menos contenido y un precio más alto
La polémica se intensificó porque la reducción del contenido coincidió con una subida significativa del precio. Diversas informaciones apuntan a que determinadas tabletas de Milka pasaron de venderse por 1,49 euros a 1,99 euros en Alemania tras el ajuste de gramaje, lo que supondría un incremento cercano al 48% en el precio unitario del producto.
La organización demandante denunció además que muchos compradores seguían identificando el producto como la clásica tableta de 100 gramos y que el nuevo peso aparecía en un tamaño reducido, en algunos casos parcialmente oculto en el lineal por las cajas expositoras.
Por su parte, la multinacional defendió que el nuevo gramaje figuraba correctamente en el envase y aseguró haber comunicado el cambio a través de canales corporativos y redes sociales. Sin embargo, el tribunal consideró insuficiente esa comunicación debido al fuerte efecto de reconocimiento visual asociado a la marca.
Un precedente con impacto para fabricantes y retailers
Aunque la sentencia todavía no es firme y puede ser recurrida, el caso está siendo interpretado como uno de los pronunciamientos judiciales más relevantes en Europa contra la reduflación en gran consumo.
Esta decisión judicial podría aumentar la presión sobre fabricantes y cadenas de distribución para reforzar la transparencia en el etiquetado y la comunicación de cambios de formato, especialmente en un contexto marcado por la inflación alimentaria y el aumento de costes de materias primas.
El debate afecta directamente al retail alimentario, donde la percepción de transparencia y confianza del consumidor se ha convertido en una variable estratégica. Para fabricantes y distribuidores, el caso también evidencia el creciente riesgo reputacional asociado a las estrategias de reducción de gramaje en categorías de alta rotación y fuerte reconocimiento de marca.
Organizaciones de defensa del consumidor en Alemania reclaman incluso nuevas obligaciones regulatorias que obliguen a advertir claramente cualquier reducción de contenido manteniendo el mismo envase.
La crisis del cacao acelera la presión sobre el sector
El trasfondo económico del caso está relacionado con el fuerte encarecimiento del cacao, una materia prima clave para la industria chocolatera. Las dificultades de producción en Ghana y Costa de Marfil han disparado los costes internacionales durante los últimos ejercicios.
Ante este escenario, numerosos fabricantes han recurrido tanto a incrementos de precios como a reducciones de gramaje para proteger márgenes operativos. El fenómeno se ha extendido especialmente en categorías como confitería, snacks y productos envasados.
No es la primera vez que Mondelez afronta críticas por este tipo de estrategias. La compañía ya generó polémica años atrás por modificar el diseño de Toblerone, aumentando el espacio entre sus característicos triángulos para reducir contenido sin alterar significativamente la percepción visual del producto.
Ahora, la resolución de Bremen anticipa un mayor escrutinio sobre las prácticas de reduflación en Europa en un momento de máxima sensibilidad del consumidor hacia el precio y el valor percibido.