Mondelez, la dueña de marcas como Oreo, Milka o El Caserío, ha cerrado el ejercicio 2025 con una facturación de 38.537 millones de dólares, el 4,8% menos que hace un año, en el que declaró ventas por valor de 40.500 millones.
La crisis de la multinacional de gran consumo, que se suma a una larga lista que incluye a otras como Nestlé o Kraft Heinz, tiene mucho que ver con la competencia de la marca blanca y la escalada en el precio del cacao, una de sus principales materias primas.
Mondelez retrocedió un 3,7% en volumen en el último año a pesar de sus esfuerzos en reducir precios, lo que le ha costado una contracción del 46,8% de su beneficio neto hasta los 2.451 millones en el conjunto del ejercicio. Sólo en el cuarto trimestre, la caída es del 61,9% interanual hasta los 665 millones.
A pesar de este descalabro del beneficio en el último cuarto del año, la multinacional estadounidense experimentó un repunte de ventas del 9,3% en este periodo hasta los 10.496 millones. Mondelez ha explicado esta anomalía debido a un crecimiento de la facturación orgánica del 5,1%, sumada a "circunstancias cambiarias favorables" y a la adquisición de Evirth, fabricante chino especialista en pastalería y bollería congeladas.
La compañía con sede en Chicago anticipa que las dificultades continuarán en 2026, cuando prevé un avance de ventas de entre el 0 y el 2%.
"En este inicio de 2026 estamos llevando a cabo planes para hacer crecer el valor de los accionistas a través de más volumen, más inversión en nuestras marcas, reducción estructural de costes y una asignación de capital más disciplinada, a lo que debería añadirse la normalización del precio del cacao", ha explicado Dirk Van de Put, presidente y director general de Mondelez.