El ritmo de crecimiento de Primaprix tiene pocos rivales en la distribución española. La cadena de descuento ha cerrado el ejercicio 2024 con una facturación de 347 millones de euros, el 24,3% más que el año anterior, después de incorporar 70 nuevas tiendas hasta un total de 284, según consta en las cuentas depositadas en el Registro Mercantil con un año de demora.
Si entre 2020 y 2023 Primaprix había triplicado su facturación, entre 2020 y 2024 la ha cuadruplicado, en una demostración contundente del éxito de un modelo basado en las primeras marcas a precios de saldo, que ha encontrado una respuesta entusiasta entre los consumidores agotados por la inflación de los últimos años.
El crecimiento de las ventas ha ido de la mano de una intensa expansión de su red física. En los últimos cinco ejercicios, la compañía ha promediado 35 aperturas netas al año, pasando de 110 establecimientos en 2020 a los 245 con los que cerró 2024, una cifra que ya se ha elevado en 2025 hasta rozar los 300 puntos de venta. La estrategia se apoya en locales de tamaño reducido y ubicaciones urbanas, con la compra a descuento en canales paralelos y una rápida rotación de surtido.
El modelo de Primaprix se aleja del supermercado convencional. Su propuesta se basa en la compra de excedentes de stock de grandes fabricantes, restos de promociones o lanzamientos fallidos, así como en la compra internacional a precios más competitivos. A ello se suman productos descartados por cuestiones de forma y referencias con fechas de consumo próximas, siempre dentro de los márgenes legales. La compañía no comercializa marca propia y ofrece descuentos de entre el 25% y el 40% sobre los precios habituales del mercado.
Esta fórmula no ha impedido mantener niveles elevados de rentabilidad. En 2024, el margen bruto se situó en el 35% de los ingresos, por encima del de los grandes operadores del sector. El resultado de explotación alcanzó los 18,7 millones de euros, mientras que el beneficio neto fue de 13,4 millones, con lo que la empresa encadena cuatro ejercicios consecutivos en positivo. La plantilla rozaba al cierre del año los 2.000 empleados.
Con matriz en Luxemburgo y presencia también en Francia y Portugal, el grueso del negocio de Primaprix sigue concentrándose en España. La compañía está controlada por el inversor de origen uruguayo John Pfeffer, a través del fondo Pfeffer Capital, que ha encontrado en el descuento de primeras marcas uno de los formatos más dinámicos del actual mapa de la distribución.