La mano de obra se ha convertido en una de las grandes inquietudes del gran consumo. La dificultad para encontrar trabajadores, el aumento de los costes laborales y el crecimiento del absentismo centraron el pasado jueves buena parte del debate durante una jornada organizada por la Asociación Nacional de Ingenieros Agrónomos y la Fundación Foro Agrario, en la que participaron representantes de la industria (Fiab), la distribución (Asedas y Aecoc) y analistas del gran consumo.
El director general de Asedas, Ignacio García Magarzo, subrayó que el absentismo "se ha convertido en el mayor motivo de preocupación" para la distribución alimentaria, una visión compartida también por el director general de Aecoc, José María Bonmatí.
Esta misma semana, La Distribución Anged —la patronal que agrupa a compañías como El Corte Inglés, Carrefour o Ikea— alertó de que unas 153.000 personas faltan diariamente a su puesto de trabajo en el comercio, un sector que emplea a cerca de 1,9 millones de trabajadores.
La captación de talento es otra de las grandes problemáticas del sector. La directora de competitividad y sostenibilidad de Fiab, Paloma Sánchez Pello, advirtió de la necesidad de mejorar el atractivo del sector en un momento en que la presión sobre los costes laborales convive con un déficit creciente de profesionales. En el sector de la distribución, muchas enseñas encuentran problemas para contratar perfiles de frescos como carniceros o pescaderos, lo que les ha llevado a incrementar los lineales de envasados en detrimento de los mostradores asistidos.
En el ámbito agroalimentario, la tensión es aún más estructural. El director del servicio de estudios de la Fundación Grupo Cajamar, Ignacio Atance, definió la situación como un "cóctel explosivo", según recoge Efe, marcado por el incremento de costes, la creciente salarización del campo y la escasez generalizada de trabajadores.
Según explicó, el 62% de la mano de obra del sector primario es ya asalariada, en un contexto donde han desaparecido progresivamente los modelos familiares tradicionales. Además, el 85% de las empresas reconoce tener dificultades para encontrar personal.
El debate llega además en un contexto paradójico para la economía española. Pese a los récords de empleo y a que España supera ya los 22 millones de ocupados, las empresas del gran consumo siguen sin cubrir numerosos puestos de trabajo.