En Consum, las marcas privadas representan un pilar estratégico dentro de nuestra propuesta comercial. No solo complementan el surtido de marcas líderes y regionales –que constituyen el 86% de nuestras más de 15.500 referencias–, sino que aportan valor añadido en términos de calidad, sostenibilidad y precio. Actualmente, nuestra marca propia supera las 2.000 referencias y representa el 30% de nuestras ventas en productos de gran consumo.
Esta participación responde a un cambio estructural en el comportamiento del consumidor. En los últimos años, hemos observado cómo nuestros socios-clientes han adoptado una compra más consciente, optimizando su presupuesto y priorizando productos que ofrezcan una buena relación calidad-precio. Las marcas propias, por tanto, se han convertido en una respuesta natural a esta nueva sensibilidad, sin renunciar a la exigencia en sabor, diseño y funcionalidad.

Nuestra estrategia futura se centra en seguir reforzando la marca propia sin perder de vista la libertad de elección que caracteriza nuestro modelo de supermercado de proximidad. Apostamos por una evolución constante del surtido, con reformulaciones que incorporan criterios de salud, sostenibilidad y experiencia sensorial. Un ejemplo reciente es la renovación de la gama de cereales, barritas y bebidas vegetales o la ampliación de helados, todos desarrollados con la participación activa de nuestros socios-clientes.
Cambios en la forma de comprar
La situación actual nos muestra un consumidor más informado, exigente y comprometido. La inflación ha moderado su impacto, pero ha dejado una huella en la forma de comprar: más visitas al supermercado, menos unidades por cesta y mayor sensibilidad al precio. En este contexto, la marca propia se consolida como una solución estable y confiable.
Queremos que nuestros socios-clientes se sientan parte del proceso, que reconozcan en nuestra marca propia no solo una alternativa económica, sino una expresión de sus valores y preferencias
A corto plazo, prevemos que esta tendencia se mantenga, con una demanda creciente de productos que combinen calidad y ahorro. A medio plazo, el reto será seguir innovando sin perder la esencia cooperativa que nos define. Queremos que nuestros socios-clientes se sientan parte del proceso, que reconozcan en nuestra marca propia no solo una alternativa económica, sino una expresión de sus valores y preferencias.
Consum seguirá apostando por un modelo de proximidad, con atención personalizada, productos frescos y una marca propia que evoluciona con las personas. Nuestro compromiso es con quienes nos eligen cada día.
Silvia Lázaro
(*) Tribuna incluida en el Anuario Perspectivas FMCG 2026 de FRS, que incluye el Especial Marcas de Distribución (con el Top 300 de Productores).