Eroski ha completado de manera satisfactoria un ejercicio en el que lo más importante era reestructurar su deuda, reducir costes financieros y sentar los cimientos para el crecimiento futuro.
La cooperativa vasca no sólo ha logrado esto con creces, sino que también crece: cierra 2025 con una facturación bruta de 6.081 millones de euros, el 3% más que el pasado año, impulsada por la notable expansión de tiendas, la inversión en precio y una propuesta comercial en la que ganan peso los frescos y los productos saludables y de proximidad. El volumen contribuye en un 40% al crecimiento de las ventas.
En lo que respecta a la expansión, Eroski ha inaugurado 105 establecimientos en 2025, 60 de ellos propios —concentrados en su área 'core' del norte de España— y 45 franquiciados, hasta sumar en total 1.490 tiendas, 1.385 de ellas de carácter alimentario.
La enseña que dirige Rosa Carabel invirtió en el ejercicio 435 millones de euros en descuentos y promociones para mejorar su competitividad en precio, lo que le ha permitido resistir las envestidas de competidores como Mercadona o Lidl.
En paralelo, sigue trabajando en la renovación de su surtido, con más de 6.000 referencias de marca propia —que representa el 30% de sus ventas, menos que el año pasado— y más productos de proximidad, certificados y saludables.
A pesar de la positiva evolución del negocio alimentario, el beneficio neto de Eroski ha caído un 43% hasta los 47 millones de euros, afectado fundamentalmente por los gastos no recurrentes derivados de la reestructuración de deuda (penalización por pagar antes de tiempo, comisiones ordinarias, honorarios, etc.), lo que le ha restado 60 millones de euros. En ausencia de esta circunstancia, el beneficio neto se hubiera incrementado un 30% hasta los 107 millones.
Por su parte, el beneficio antes de impuestos también cae hasta los 85,2 millones (-33%), mientras que el ebitda experimenta una mejoría moderada hasta los 340 millones (+2,4%), lo que sitúa el ratio ebitda sobre ventas en 5,59.

Evolución de la deuda de Eroski.
Eroski, perspectivas de futuro
La reestructuración de la deuda, aunque ha pesado sobre el último ejercicio, supondrá un ahorro de más de 20 millones al año a partir de 2026, según ha especificado Josu Mugarra, el director financiero de Eroski, durante la presentación celebrada en Elorrio. En la actualidad, la deuda se sitúa en 945 millones de euros, dos veces el ebitda, con la perspectiva de reducirla por debajo de dos a partir de 2027.
"Esto nos permitirá poner el foco en nuestro modelo de tienda y en el crecimiento", ha subrayado la directora general, Rosa Carabel, que ha anticipado 71 aperturas —12 propias y 59 franquiciadas— en 2026, 66 en 2027, 70 en 2028 y 73 en 2029, así como más esfuerzos en precio. La directiva gallega se ha mostrado asimismo satisfecha con la evolución de los 45 hipermercados de la enseña —9 de ellos en Galicia—, que son, ha asegurado, "muy, muy rentables" y tienen un comportamiento sensiblemente superior al del canal.
"Nuestros hipermercados tienen resultados excelentes, no tenemos un problema en este sentido. Por dos razones: nuestras ventas principales proceden de los supermercados —más del 70%— y porque en nuestros hipermercados hemos hecho los deberes desde hace años, con reducciones de superficie y más eficiencia", ha precisado.
Carabel ha reconocido que la guerra en Oriente Medio ya está afectando al negocio de Eroski en materia de costes energéticos, si bien todavía no ha tenido impacto en los precios alimentarios. De cara al presente curso, Carabel espera un crecimiento moderado en ventas y beneficio, aunque reconoce la dificultad de aventurar predicciones en un entorno tan incierto como el actual.