Shoppers | Así es el 'no consumidor' de alimentos congelados

Son productos que tienen una penetración en los hogares del 98%. La sombra es que sean vistos como poco saludables.

Cartel de congelados en un supermercado
Cartel de congelados en un supermercado

El sector de los alimentos congelados sigue evolucionando y acumula buenos números, por encima de la media del gran consumo. El año pasado, las empresas de esta categoría crecieron el 3,7% en volumen, según datos de la consultora Nielsen, mientras que en valor el sector creció el 5,7% para sumar unas ventas de 2.633 millones de euros. Las perspectivas para este 2018 son igual de buenas. Sin embargo, no todo podía ser perfecto: los congelados necesitan quitarse de encima ciertas sombras que pueden empañar su futuro más cercano.

La Plataforma del Congelado, auspiciada por Aecoc e integrada por Pescanova, Findus, Magnum, La Cocinera, Carpisa Food, La Gula del Norte, Dr. Oetker y Campos, ha aprovechado el marco de Alimentaria 2018 para reflexionar y analizar su estado de salud y se ha quedado con un dato muy positivo: el 98% de los hogares españoles han comprado al menos un producto de esta categoría en el último año. Los helados se llevan la mayor parte del pastel (23,7%). El gasto por hogar es de 153 euros (+8%). Por cierto, es un sector en el que tanto la marca blanca como la marca de fabricante tienen el mismo protagonismo. La primera creció el 4% en el último año; la segunda, el 7%.

Todos estos datos, por tanto, son buenos, pero tienen mucho margen de mejora. ¿Cómo? Conociendo primero al 'no consumidor' de congelados para saber qué se puede hacer para captarle y animarle a probar estos productos. Xavier Cros, responsable de Shopperview de Aecoc, ha desvelado muchas pistas para saber cuál es el camino a seguir, remarcando que muchos consumidores no consumen congelados porque la percepción existente sobre estos alimentos les dice que no son saludables.

Los frenos en la categoría se pueden resumir con varios puntos. Para empezar, el boom por lo natural y la vida sana ha hecho que los congelados no sean bien vistos. También tienen dificultades de captar a un consumidor español más aficionado al consumo de frescos y a disfrutar de comidas sin que los productos hayan pasado por algún proceso de conservación. Los congelados, además, despiertan la 'culpabilidad' de los padres, que se sienten mal por dar un alimento de este tipo a sus hijos. Otras respuestas de los no consumidores de estos productos apuntan que es una categoría opaca y engañosa (no ven en su plato la foto que aparece en los envases), opinan que el congelado es malo para los alimentos o reconocen sentirse confusos y conocer poco sobre estas referencias.

Los congelados despiertan la 'culpabilidad' de los padres, que se sienten mal por dar un alimento de este tipo a sus hijos

Cros ha resumido en tres claves los frenos que sufren en las actualidad los congelados para seguir creciendo aún más: la ya mencionada percepción de que son poco saludables, el aspecto y características de los mismos (el sabor o la calidad no gustan a muchos consumidores) y la preparación (el tiempo de descongelación da 'pereza' en algunos hogares). Estos problemas se acrecientan según qué categorías. Por ejemplo, las pizzas, los helados o los salteados son vistos como menos saludables que otros congelados. Las gulas o el surimi tienen, por su parte, frenos por el tiempo necesario de descongelación para consumirlos.

"Hay que ser capaces de comunicar mejor las características de estos productos, porque es algo que puede incentivar la demanda. Se puede destacar mejor la calidad y la naturalidad de los alimentos", ha aconsejado Xavier Cros.

"Hay que ser capaces de comunicar mejor las características de estos productos, porque es algo que puede incentivar la demanda"

Carlos Quintas, director general Carpisa y portavoz de la Plataforma del Congelado, ha reconocido que le choca que la categoría se perciba como menos saludable. "Que estos productos son poco saludables no es cierto; es un mito. La mejor forma de conservar los alimentos es congelar. Aquí no hay aditivos. Es algo que tenemos que trabajar para comunicarnos mejor con los consumidores", ha comentado. En la misma línea se ha expresado Belén Lerma, coordinadora de la Plataforma del Congelado: "Hay que vender esa naturalidad a los consumidores".

"Que estos productos son poco saludables no es cierto; es un mito"

Xavier Cros ha detallado que hay tres perfiles de 'no consumidores' de congelados. Por un lado, los Fast Life, caracterizados por no tener mucho tiempo libre. La comida no está dentro de sus prioridades y están más preocupados por ahorrar tiempo. Aquí hay, sobre todo, jóvenes. Por otro lado, están los heathly, que buscan una alimentación sana y no ven los congelados como idóneos en su dieta. Las mujeres suelen ocupar este grupo. Por último, los Out of home, que comen mucho fuera de casa y son poco hábiles en la gestión de la alimentación familiar. Hombres mayores de 36 años caracterizan este grupo.

Los no consumidores de congelados valoran la sección en los supermercados con un notable bajo. Reclaman, por ejemplo, que haya más disponibilidad de bolsas isotérmicas. También reclaman que haya más información sobre el origen de los productos. Como notas positivas, ven que estos alimentos no se desperdician y destacan la variedad de surtido, la facilidad de elaboración y la accesibilidad para encontrarlos.

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