El ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, ha anunciado este miércoles que pondrá en marcha una normativa para prohibir las bebidas energéticas a menores de 16 años.
Bustinduy ha señalado que esta prohibición se ampliará también a los menores de 18 años en el caso de las bebidas que contienen más de 32 miligramos de cafeína por cada 100 mililitros.
"Es una evidencia científica que estas bebidas energéticas se han convertido en una amenaza para la salud de las personas jóvenes", ha afirmado el ministro para justificar la necesidad de esta prohibición.
El Gobierno tiene "la firme voluntad de sacar adelante esta regulación con el instrumento jurídico más eficaz y que vea la luz en el menor plazo posible", ha precisado el ministro añadiendo que se trata de una medida a la que "difícilmente alguien podrá oponerse", pues existe "un consenso amplísimo" sobre los efectos nocivos de estas bebidas en la salud de los más jóvenes.
En este sentido, ha hecho referencia al barómetro sobre publicidad de alimentos y bebidas energéticas que adelantó la semana pasada la Aesan (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición), según el cual, nueve de cada diez personas en España está de acuerdo con esta prohibición.
El mismo estudio indica que el 25% de los encuestados consume bebidas energéticas y que lo hacen dos veces por semana de media. Por otra parte, casi la mitad (el 49%) de quienes toman bebidas energéticas consumen al menos una al día, y el 47% las mezcla regularmente con alcohol.
Esta próxima regulación se sumará a la prohibición de la venta de bebidas energéticas en los centros escolares de toda España, que impulsó el Ministerio de Consumo.
Además, como existen "campañas de publicidad muy agresivas" en el ámbito de las bebidas energéticas y en otros productos no saludables, el ministro ha recordado que recientemente ya se puso en marcha una normativa para regular de la publicidad de estos alimentos.