Desde diciembre de 2025, Heineken España elabora todas sus cervezas, cider y tinto de verano con energía 100% renovable. La compañía de marcas como Cruzcampo, Heineken, Amstel, El Águila o Ladrón, entre otras, se convierte así en la primera gran cervecera a escala nacional en lograr este objetivo.
La compañía subraya que el verdadero salto no reside solo en el suministro eléctrico, sino en haber abordado también la energía térmica, imprescindible para el proceso cervecero y tradicionalmente más difícil de descarbonizar. "Descarbonizar el calor industrial ha sido un desafío enorme que refuerza nuestra competitividad y demuestra que la transición energética puede ocurrir a escala cuando hay ambición, innovación y alianzas", destaca el presidente de Heineken España, Etienne Strijp.
La filial española ha invertido más de 80 millones de euros junto a sus partners para materializar una hoja de ruta basada en la eficiencia y la generación de energía -desde fotovoltaica a termosolar, pasando por el biogás, la biomasa o el biometano- con el poder del sol y la economía circular. Su impacto se proyecta tanto en su huella de carbono (alcance 1 y 2) como en las comunidades donde mantiene su actividad industrial: Andalucía (Sevilla y Jaén), la Comunidad Valenciana (Quart de Poblet) y la Comunidad de Madrid (San Sebastián de los Reyes).
INNOVACIÓN Y ALIANZAS
Este anuncio ha reunido a Sara Aagesen, vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a representantes autonómicos y a los socios energéticos del proyecto en torno a un mensaje compartido: la importancia de la colaboración y la apuesta por la innovación en la lucha contra el cambio climático.
En el bloque empresarial han participado Carmen Ponce, directora de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de Heneken España; Mario Ruiz-Tagle, CEO de Iberdrola España; Janis Rey, Managing Director Local Energy Infrastructures ENGIE España; y Miquel Frasquet, director técnico de CSIN y cofundador y CEO de Solatom. Todos ellos han puesto el acento en la "valentía" mostrada por Heineken España al defender una hoja de ruta exigente, verificable y replicable que integra distintas soluciones renovables para abastecer sus procesos industriales. "Un caso práctico de descarbonización en gran consumo que combina lógica económica y la ambición climática de dejar de emitir emisiones al abandonar los combustibles fósiles en producción".
Desde el plano institucional, el mensaje fue claro: "sin certidumbre y sin coordinación, la inversión se frena". Los consejeros Jorge Paradela, de Industria, Energía, Minas y Digitalización de la Junta de Andalucía; y Carlos Novillo, de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid, han incidido en el impacto que este tipo de proyectos de descarbonización industrial tienen en sus respectivas regiones.
El cierre del acto ha correspondido a Sara Aagesen, quien ha incidido en la necesidad de acelerar la modernización industrial mediante colaboración público-privada: "Este proyecto simboliza el éxito de la transición energética, transformadora y colaborativa y la colaboración público-privada como eje de tracción es también parte del resultado. Heineken se marcó el objetivo de ser 100% renovable en el año 2030 y en España lo ha alcanzado cinco años antes, una anticipación muy valiosa y un ejemplo a seguir. Se trata de un logro que implica un esfuerzo constante, es dedicación, una década de apuesta por la ciencia, por la tecnología, por la sostenibilidad, y también, sobre todo, una determinación de perseguir objetivos y de cumplirlos".