The Magnum Ice Cream Company ha cerrado 2025 con una facturación de 7.900 millones de euros, el 0,5% menos que en 2024.
La matriz de Cornetto y Ben & Jerry, segregada de Unilever el pasado julio y oficialmente una entidad independiente desde diciembre, cuando inició su andadura en la bolsa de Ámsterdam, ha completado un ejercicio peor de lo esperado y siembre dudas entre los analistas, que temen una caída estructural de las ventas a causa de fármacos contra la obesidad como Ozempic.
Peter Ter Kulve, consejero delegado de la compañía, ha restado importancia a estos temores, subrayando que Magnum cuenta con un portfolio diversificado que también comprende referencias bajas en calorías, con proteína o servidas en pequeñas dosis, como el helado Bombón de Magnum.
El directivo ha reivindicado dos de los mejores datos de la compañía en 2025: el crecimiento orgánico en ventas del 4,2% y el avance en crecimiento orgánico en volumen del 1,5%, "impulsados por nuestras marcas líderes, Magnum, Ben & Jerry, Cornetto y Heartbrand, con 150 lanzamientos entre los que se encuentran Magnum Utopia y Corneto Max".
En Europa, Australia y Nueva Zelanda, las ventas han avanzado un 3,2% hasta los 3.200 millones de euros.
La multinacional ha declarado un beneficio operativo de 599 millones de euros, el 21,6% menos que en 2024, y un ebitda ajustado de 1.255 millones, el 6,3% menos.
De cara a 2026, Ter Kulve ha anticipado que espera un crecimiento de entre el 3% y el 5% en ventas orgánicas junto con una mejoría del margen subyacente.