Galletas Gullón cerró 2025 con una facturación de 750 millones de euros, un 7,6% más que el año anterior, impulsada por sus ventas internacionales —exporta ya a más de 125 países— y por la fabricación de marca propia para cadenas como Mercadona y Carrefour.
La compañía con sede en Aguilar de Campoo (Palencia) ha anticipado que seguirá creciendo en los mercados internacionales, que ya representan el 45% de su facturación —un punto más que el pasado año— y le permiten compensar la caída en el consumo de galletas en España, donde el descenso de la natalidad ha perjudicado de manera importante a la categoría. Los avances más importantes se han producido en Oriente Medio, Asia-Pacífico y norte de África, según ha precisado la compañía. El objetivo de Gullón es superar de 50% de facturación internacional antes de 2030.
"Los resultados suponen un espaldarazo para nuestra estrategia, demostrando que Galletas Gullón es capaz de no dejar de innovar y exportar sus productos sin perder sus valores", ha reivindicado Juan Miguel Martínez Gabaldón, consejero delegado y director general del fabricante. La compañía emplea actualmente a 2.300 personas y prevé aproximarse a los 3.000 puestos en 2030, reforzando su peso como motor industrial en la Montaña Palentina.
La innovación continúa siendo el eje central de su propuesta. Gullón fue pionera en España en segmentos como el integral o el sin azúcares —donde hoy ostenta cerca del 60% de cuota— y mantiene el liderazgo del mercado galletero con una participación del 35%, además de encabezar el segmento ecológico y bio con el 32% de cuota. En 2026 está previsto que entren en funcionamiento cinco nuevas líneas de producción en la planta VIDA 2 después de una inversión de 20 millones destinada a ampliar capacidad logística y de almacenamiento.
El grupo también ha reforzado su perfil ESG. En los últimos tres años ha reducido un 17% su huella de carbono y ha logrado situarse entre las diez empresas mejor valoradas del sector alimentación en el ranking Merco.