La iniciativa, desarrollada junto a Waitry y Anker, permite a los clientes realizar sus pedidos de forma rápida y autónoma a través de grandes pantallas situadas en el lineal. Desde estos terminales pueden consultar los productos más vendidos, el menú del día y las promociones, pagar directamente y enviar el pedido a cocina, reduciendo al mínimo los tiempos de espera.
El proyecto automatiza parcialmente los procesos de la sección, desde la selección del producto hasta la comunicación interna, sin elevar los costes operativos. Según sus impulsores, esta lógica basada en la inmediatez y la experiencia de usuario (clave en la restauración organizada) contribuye a mejorar la conversión, incrementar la rotación y elevar el ticket medio.
El supermercado donde se ha implantado el modelo, ubicado en una zona de oficinas, ha sido transformado para adaptarse a esta nueva propuesta: se han eliminado la carnicería al corte y la pescadería tradicional para dar paso a una potente sección de comida preparada y a una zona de cafetería en la entrada. Además, Dialprix ha incorporado pantallas de retail media para reforzar la visibilidad de lanzamientos y promociones.
La apuesta se enmarca en el modelo Dialprix Next Generation, un formato con el que la cadena, perteneciente a Musgrave España, busca modernizar la experiencia de compra y que ya está impulsando el crecimiento del ticket medio y de las ventas.