Frutos Secos Medina ha abierto un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que incluye a un centenar de trabajadores tras el cierre de su fábrica de Móstoles (Madrid) donde estaba asentada desde hace 60 años.
La clausura de la planta fue comunicada en noviembre a los empleados, una decisión que responde al traslado de la actividad de la compañía a Reus (Tarragona), donde se encuentra la matriz del grupo Borges, propietario de la firma desde hace algunos años, según señala la Unión Comarcal Oeste de CCOO Madrid.
El proceso, que se ha llevado a cabo con un acuerdo entre la empresa y la representación legal de los trabajadores, se ha saldado con un ERE por cese de la producción para los 98 trabajadores que actualmente estaban en la planta de Móstoles.
Desde el sindicato lamentan que, aunque el procedimiento ha concluido con acuerdo, el cierre supone "una nueva pérdida industrial para Móstoles, convirtiéndose así en otra de las empresas históricas que acaban abandonando el municipio por la falta de apoyo institucional, como antes lo hicieron Lledó o Moinsa".