Henkel ha cerrado el ejercicio 2025 con una facturación de 20.495 millones de euros, un 5,1% menos que el pasado año.
La multinacional alemana, en dificultades frente a la marca blanca en su división de Gran Consumo, que cuenta con marcas como Wipp Express, Dixan, o La Toja, atribuye la caída al impacto negativo del cambio de divisas (-4,2%) y a la venta de su negocio de Retailer Brands en Norteamérica (-1,7%). En ausencia de estas circunstancias, las ventas orgánicas crecieron un 0,9%.
Las desinversiones han ayudado a Henkel a volver a beneficios (+109 millones de euros) después de un pasado ejercicio en que declaró 93 millones de pérdidas.
Por su parte, el beneficio de explotación ajustado (EBIT ajustado) retrocede un 2% hasta los 3.026 millones de euros y la rentabilidad ajustada sobre las ventas (margen EBIT ajustado) crece cinco décimas respecto al año pasado hasta el 14,8%. El flujo de caja libre cae un 27,8% hasta los 1.850 millones de euros.
Por unidades de negocio, la división de Tecnologías Adhesivas facturó 10.667 millones de euros (-2,8%), con un avance orgánico del 1,5%. La división de Consumer Brands se anota una caída más pronunciada del 7,5% hasta los 9.677 millones de euros, con un incremento orgánico del 0,3%.
En 2026 la multinacional alemana espera crecer entre el 1% y el 3% en términos orgánicos, con un avance de entre el 0,5% y el 2,5% en Consumer Brands, aunque reconoce la dificultad de avanzar previsiones ante la "incertidumbre geopolítica".