El calvario de Nestlé continúa. La compañía alimentaria más grande del mundo ha cerrado el primer trimestre de 2026 con una facturación de 21.317 millones de francos, el 5,7% menos que el mismo periodo del pasado año.
Entre las razones se encuentran el brote de cereulida de sus fórmulas infantiles, que obligó a Nestlé a retirar el producto en más de 60 países a inicios de año, lo que le ha restado un 0,9% de ventas. A ello se suman el efecto cambiario negativo (-9,3%), la caída en el precio del cacao y los dos sospechosos habituales: la competencia de la marca blanca de los supermercados y el cambio de hábitos de los consumidores.
En términos comparables, el crecimiento fue del 3,5%, con una aportación del 2,3% vía precios y del 1,2% en volumen. El mercado europeo, por su parte, avanza un 3,9%, impulsado por España, Portugal, Turquía y los países nórdicos. En Reino Unido, Francia o Alemania el crecimiento "se ha visto frustrado por la fórmula infantil", según ha explicado la empresa en comunicado.
Por categorías, Nestlé ha destacado la positiva evolución en Mascotas, donde ha ganado cuota de mercado, mientras que se mantiene estable en Café, Snacks y Alimentación.
La empresa que dirige Philipp Navratil ha iniciado ya los primeros pasos para recortar hasta 16.000 empleos —también en España—, con lo que espera adaptar su estructura a la nueva realidad del mercado. En este trimestre, la multinacional ha reconocido negociaciones avanzadas para la venta de su división de Agua, así como conversaciones para vender su división de Vitaminas, minerales y suplementos, y un acuerdo en firme para la venta de Blue Bottle Coffee, cadena de cafeterías estadounidense que compró en 2017.