La anunciada reestructuración de Nestlé, promovida por su actual consejero delegado Philipp Navratil, llega a España.
La filial española de la multinacional ha iniciado hoy martes un procedimiento de despido colectivo (ERE) por el que recortará hasta un máximo de 301 posiciones de oficinas centrales, equipos de ventas y centros de distribución, además de seis centros de producción de Nestlé España, S.A.
La multinacional con sede en Suiza, que arrastra varios ejercicios en negativo, cita como motivo del ajuste la necesidad de adaptarse a un nuevo contexto de mercado "marcado por el aumento de los costes operativos, el cambio de hábitos en el consumidor y el avance de la marca de distribución", según ha explicado en comunicado.
La intención de la multinacional, prosigue el texto, es "avanzar hacia un modelo más eficiente, ágil y focalizado en sus marcas estratégicas", con especial foco en la automatización y la digitalización de procesos para "asegurar la viabilidad del negocio y la generación de valor a largo plazo".
El anuncio llega apenas días después de que Pablo Isla fuera ratificado como presidente de Nestlé ante los accionistas, a quienes prometió construir una empresa "más simple, rápida, competitiva e innovadora".
El ERE español forma parte del plan global anunciado el pasado octubre por Philipp Navratil, que presentó una ambiciosa reestructuración para suprimir 16.000 puestos de trabajo. En la actualidad, Nestlé España, S.A. cuenta con una plantilla de 4.158 personas.