Nestlé España ha cerrado un acuerdo con la representación de los trabajadores para llevar a cabo un recorte de plantilla inferior al inicialmente anunciado. La compañía eliminará finalmente un máximo de 242 puestos de trabajo, 59 menos que los 301 previstos cuando comunicó el expediente de regulación de empleo (ERE) el pasado abril, lo que supone una reducción cercana al 20% respecto al planteamiento inicial.
El ajuste se enmarca en el proceso de transformación operativa que la multinacional está desarrollando en España como parte de la reorganización global impulsada por su consejero delegado, Philipp Navratil. La compañía justifica el expediente por la necesidad de adaptarse a un entorno marcado por el aumento de los costes operativos, los cambios en los hábitos de consumo y la creciente presión de las marcas de distribución.
El acuerdo alcanzado dentro del periodo de consultas mejora además las condiciones económicas inicialmente previstas. Los trabajadores menores de 54 años, así como aquellos de esa edad con menos de cinco años de antigüedad, percibirán indemnizaciones de 45 días por año trabajado, con un máximo de 42 mensualidades. Para el resto de empleados se contempla la posibilidad de acogerse a planes de rentas hasta los 63 años, además de incentivos adicionales ligados a la edad y la trayectoria profesional.
La negociación también ha incorporado mecanismos para reducir el impacto social del ajuste. Entre ellos figura la voluntariedad para acogerse a las salidas, un programa de recolocaciones internas y externas y la creación de una bolsa de empleo que otorgará prioridad a los afectados en futuras vacantes que puedan generarse en la compañía hasta finales de 2027.
Las salidas se concentrarán principalmente a finales de julio de este año y en marzo de 2027, aunque el acuerdo prevé una ventana adicional en diciembre de 2026 para facilitar procesos de movilidad y recolocación interna.
El expediente afecta a oficinas centrales, equipos comerciales, centros de distribución y varias instalaciones productivas de la compañía en España. Cuando anunció la medida, Nestlé contaba con una plantilla de 4.158 empleados, por lo que el ajuste definitivo afectará a cerca del 6% de la fuerza laboral del grupo en el país.
La reestructuración española forma parte del plan global anunciado por Navratil el pasado año para eliminar 16.000 puestos de trabajo en todo el mundo y avanzar hacia una organización más simple, ágil y centrada en sus marcas estratégicas. El objetivo de la multinacional es aumentar la eficiencia operativa mediante una mayor automatización y digitalización de procesos en un momento en el que la industria alimentaria afronta una creciente presión sobre costes y una competencia cada vez más intensa por parte de la marca blanca.