Procter & Gamble ha cerrado el tercer trimestre con una facturación de 21.200 millones de dólares, el 7% más que en el mismo periodo del pasado año, en buena medida gracias a la depreciación del dólar.
En términos comparables —que excluyen el impacto del tipo de cambio y del perímetro— el avance es del 3%, impulsado por un incremento del 2% en volumen y del 1% en precio.
El grupo estadounidense, propietario de marcas como Ariel, Gillette o Pampers, evoluciona de manera desigual en función de la división de negocio. Su departamento de Belleza (Pantene, Old Spice) se anota un incremento orgánico del 5%, al tiempo que Productos infantiles, femeninos y familiares (Pampers, Dodot, Ausonia) se anota un 3%, mientras que Cuidado del Hogar (Ariel, Fairy) crece un 2%. En cambio, Higiene (Gillette, Braun, Venus) y Salud (Oral-B, Vicks) retroceden un 2%.
De cara a 2026, la multinacional prevé un crecimiento de ventas de entre el 1% y el 5% interanual, con un aporte de alrededor de un punto gracias al impacto favorable del tipo de cambio y a las adquisiciones. En términos orgánicos, la previsión es crecer entre 0 y un 4%.