Procter & Gamble (P&G) ha cerrado su segundo trimestre fiscal de 2026 —entre octubre y diciembre de 2025— por debajo de lo esperado. El grupo estadounidense, propietario de marcas como Ariel, Gillette o Pampers, facturó 22.208 millones de dólares, un 1% más respecto al pasado año, mientras que el beneficio neto atribuido retrocedió un 7% hasta los 4.319 millones de dólares.
En términos orgánicos —que excluyen el impacto del tipo de cambio y del perímetro—, la facturación fue prácticamente plana debido a una caída del 1% en los volúmenes. La evolución confirma las dificultades para crecer en categorías básicas del hogar, afectadas por la pérdida de poder adquisitivo, la reducción en el tamaño de las familias y el cambio de hábitos de los consumidores.
A pesar de ello, las diferencias por divisiones son importantes. El negocio de Belleza, uno de los principales pilares estratégicos del grupo, comprende marcas como Pantene y Old Spice, avanzó un 5% hasta los 4.039 millones de dólares, al igual que Salud —Oral-B, Vicks—, que también creció un 5%, hasta 3.406 millones. El área de Higiene —Gillette, Braun, Venus— mejoró un 2%, mientras que Hogar —Ariel, Fairy— apenas avanzó un 1%, con ventas de 7.686 millones.
En contraste, la división de productos infantiles, femeninos y familiares —que agrupa marcas como Pampers y Dodot, en pañales, o Always y Ausonia, de compresas— registró una caída del 3% hasta los 5.123 millones de dólares.
Un ejercicio en interrogación
El consejero delegado de P&G, Shailesh Jejurikar, defendió que, después de estos resultados, el grupo sigue "en el buen camino" para cumplir los objetivos del ejercicio pese al "entorno geopolítico y de consumo complejo", y vaticinó una evolución positiva de cara a la segunda mitad del año fiscal.
Para el conjunto del ejercicio 2026, la multinacional mantiene su previsión de crecimiento de ventas de entre el 1% y el 5%, con un avance orgánico del 1% al 4%, apoyado parcialmente en el tipo de cambio y en operaciones corporativas. No obstante, el grupo ha rebajado su previsión de crecimiento del beneficio por acción para 2026 hasta una horquilla del 1% al 6%, frente al 3%-9% anterior, debido al impacto de sus costes de reestructuración, aranceles y gastos financieros, mayores de los previstos inicialmente.