Los turnos partidos en hostelería se han convertido en uno de los principales problemas para cubrir vacantes o reforzar las plantillas en el sector. Comenzar la jornada laboral por la mañana, parar hasta que empiece la de la tarde y acabar por la noche es, sin duda, un horario incompatible con la vida familiar y personal y está haciendo que muchos de los empleados abandonen estos trabajos.
"La jornada laboral no puede empezar a las 12 de la mañana y acabar a las 12 de la noche. No todo es salario. Es imprescindible fomentar condiciones dignas para los trabajadores de la hostelería, para que pasen tiempo con su familia, y una de las vías pasa por la supresión de los turnos partidos", subraya Borja Suárez, secretario de Servicios de CCOO en Canarias, al diario El País.
Esta organización, junto al resto de sindicatos, está inmersa en la negociación del nuevo convenio que regulará las condiciones de los trabajadores de la hostelería de Gran Canarias, Lanzarote y Fuerteventura. "Hemos propuesto que en los hoteles donde haya todo incluido existan turnos corridos y en los que solo haya media pensión o desayuno se puedan establecer turnos partidos, pero ligados a la temporada alta", precisa.
Emilio Gallego, presidente de Hostelería de España, organización que representa a 300.000 bares, restaurantes y cafeterías, vincula las medidas de conciliación con la flexibilidad. "La jornada anual en distribución irregular en los convenios permite adaptar los horarios al ritmo de las temporadas altas o bajas, mientras que los puestos de trabajo a tiempo parcial en condiciones de pleno empleo, como en la actualidad, es una vía muy importante para que los jóvenes entren en el mercado laboral y lo compatibilicen con otras actividades", señala. Ambos son rechazados por los sindicatos, al resaltar que contribuyen a elevar la precariedad y el exceso de carga de trabajo.
Gallego cita otro elemento de flexibilidad: el contrato de extras, aunque critica a la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, por penalizar recientemente esa vía de contratación. "Está siendo castigado con un recargo de 32 euros al día por cotizante. Ese sobrecoste se aplica en la hostelería, pero no en la agricultura, y hace inviables las contrataciones. Es un castigo sin sentido", afirma.
El primer escollo que deben afrontar las empresas es el de encontrar personal, pese a la coincidencia con un ciclo de cuatro años de crecimiento exponencial de la llegada de turistas extranjeros, que este año podría superar por primera vez los 100 millones de viajeros. "Las empresas han tenido que darle una vuelta al reclutamiento de personal y diseñar ofertas de trabajo competitivas para hacerlas atractivas. Si ofrecen jornadas partidas en tres turnos no van a encontrar a nadie para cubrir ese puesto", explica Ángel Solves, responsable de Adecco Hostelería.
Además, otro factor que está contribuyendo a que no se cubran las vacantes es la ausencia de expectativas de crecimiento en la empresa. "La hostelería comparte con otros sectores los salarios bajos de entrada, pero en esas otras actividades se prometen mejoras y una carrera profesional a largo plazo. Algo que no existe en el turismo y que es un lastre para la motivación del trabajador y la retención del talento", asegura Adrián Todolí, profesor de Derecho del Trabajo y Seguridad Social de la Universidad de Valencia. "Es un sector de paso hacia otros con carrera profesional. Sigue sin convencer de que es un trabajo con futuro y que se puede ejercer toda la vida", subraya.
HORARIOS SIN INTERRUPCIONES
Por todo ello, algunas compañías han comenzado a implantar horarios sin interrupciones como medida para incentivar la contratación de trabajadores y completar las plantillas en pleno récord turístico.
Es el caso de la gestora hotelera Canarian Hospitality, que ya gestiona nueve activos en Canarias y que fue pionera al suprimir desde el principio de su actividad los turnos partidos. "Aunque económicamente es un sobrecoste, entendimos desde el principio que los turnos seguidos eran parte importante de la propuesta de valor para el empleado. Es un elemento intangible en la nómina, pero que contribuye a la mejora de la calidad de vida del trabajador y a que preste un mejor servicio al cliente", destaca Francisco Fernández, consejero delegado de la gestora.