Kimberly-Clark, la multinacional estadounidense dueña de Scottex y Keenex, arranca 2026 con crecimiento moderado. La compañía ha cerrado el primer trimestre con una facturación neta de 4.163 millones de dólares, un 2,7% más que el pasado año. En términos orgánicos, el avance es del 2,5%, apoyada en el avance del volumen (+3%), parcialmente compensado por un ligero descenso de precios (-0,5%).
El margen bruto se ha situado en el 36,8% (37,9% ajustado), 60 puntos básicos por debajo del año anterior, a pesar de lo cual la compañía ha logrado elevar su beneficio operativo ajustado un 3,7%, hasta los 732 millones de dólares, gracias a mejoras de productividad, recortes en gastos comerciales y administrativos y un efecto divisa favorable.
Los resultados incluyen impactos extraordinarios, como un beneficio de 120 millones ligado a seguros y cargos de 99 millones vinculados a su plan de transformación y a la integración de adquisiciones recientes, como Kenvue (Listerino) o Suzano.
Por geografías, el negocio muestra una evolución dispar. Norteamérica, su principal mercado, retrocedió un 0,6% en ventas (aunque creció un 1,8% en orgánico), mientras que el negocio internacional avanzó con mayor dinamismo, con un alza del 9,1% (+4% orgánico) y una facturación cercana a los 1.500 millones de dólares.
La compañía continúa inmersa en un proceso de reconfiguración estratégica para ganar escala y diversificar su portafolio ante el avance de la marca de distribuidor. En este contexto, ha reforzado su presencia en categorías adyacentes con operaciones como la adquisición de Kenvue y la compra del negocio brasileño de Suzano.
De cara al conjunto del ejercicio 2026, el grupo prevé un crecimiento de en torno al 2,5% o ligeramente superior, en línea con el comportamiento de las categorías y los países en los que opera.