La Mallorquina, popular cadena madrileña de pastelerías y confiterías, amplía su presencia en la capital española y se instala en Nuga Castellana, el proyecto situado en pleno barrio de Chamartín de la capital, que unifica viviendas, oficinas, restauración, ocio y bienestar en una misma manzana. Ubicado en la calle Carlos Maurrás, 7, el nuevo establecimiento ofrece su amplia variedad de dulces, postres y opciones saladas.
Tanto la nueva tienda en Nuga como el resto de los locales de la compañía, cuentan con modalidad online y con opción de envío inmediato o programado dentro de Madrid, así como opciones de Click&Collect para pedir online y recoger en el establecimiento.
En los obradores de La Mallorquina se elaboran cada día napolitanas de chocolate y crema, palmeras glaseadas, trufas, milhojas, variedad de tartas como la de limón, de queso o de zanahoria, y dulces de temporada, como el roscón de Reyes o las torrijas.
"Nos encontramos en un momento de expansión clave para la marca. Nacer en la Puerta del Sol y crecer hacia las calles más estratégicas de Madrid confirma nuestra gran apuesta y cariño por nuestra ciudad. Con este quinto local en Nuga, uno de los enclaves que está llamado a ser el punto de encuentro de referencia, avanzamos con paso firme hacia una consolidación de La Mallorquina para que llegue a todo el público madrileño", señala Ricardo Quiroga, director general de La Mallorquina.