Aldi mantiene su ritmo de expansión en España con la apertura de siete nuevos supermercados entre abril y junio, repartidos en mercados prioritarios para el discounter como Andalucía, Cataluña, Madrid y País Vasco.
La enseña sumará más de 7.000 metros cuadrados de superficie comercial y alrededor de 100 empleados a su red, en línea con una estrategia de rápido crecimiento orgánico que le ha llevado a rebasar las 500 tiendas en nuestro país a inicio de este año. Las aperturas se distribuirán en las provincias de Málaga y Barcelona —con dos tiendas en cada caso—, Madrid —otras dos— y Guipúzcoa, donde la compañía continúa avanzando tras su reciente llegada a Irún.
Aldi supera ya los 550.000 metros cuadrados de superficie comercial en el país, consolidando su posicionamiento como uno de los operadores que más crece en la distribución española.
El modelo de la enseña —basado en un surtido corto, con un peso del 86% de marca propia— sigue ganando tracción en un contexto de sensibilidad al precio, un argumento que ha facilitado su penetración en ocho millones de familias y le ha permitido alcanzar una cuota de mercado del 2,1%.
A pesar de la gran expansión de tiendas, la filial española de Aldi cerró el último ejercicio en números rojos, lo que obligó a su matriz a inyectar más de 450 millones de euros para salvar el agujero. Según justificó entonces la cadena, semejante desequilibrio se debía a una "reevaluación de los activos inmobiliarios y financieros".