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El consumidor prefiere acercarse al súper para comprar los productos frescos

El consumidor español sigue decantándose por el punto de venta físico a la hora de hacer la compra, especialmente en lo que a productos frescos se refiere. Los supermercados generan confianza en el comprador y solo la conveniencia hace que determinados segmentos de shoppers se decanten por la experiencia alimentaria online.

Juan Carlos Téllez

05 de junio 2019 - 14:39

Consumidora haciendo la compra en un supermercado
Consumidora haciendo la compra en un supermercado / Archivo

En el mundo de la distribución alimentaria encontramos una 'Santísima Trinidad' que une los caminos de consumidores y retailers: Confianza, Conveniencia y Coste. Los distribuidores saben que, engrasando esos tres ejes, tienen una gran parte del negocio resuelta. Y esto es aplicable tanto al canal clásico offline como a la compra online.

Una de las principales conclusiones del III Observatorio para la Evolución del Comercio Electrónico en Alimentación, elaborado por Asedas y las Universidades Complutense y Autónoma de Madrid y presentado este miércoles en la capital, es que la confianza que generan los distribuidores físicos de alimentación es un factor determinante en el crecimiento del comercio online en el sector.

El estudio se centra en tres grupos de consumidores: los que solo realizan compras online, los 'mixtos' que utilizan los dos canales y los que se decantan por el punto de venta físico. Y los datos no dejan lugar a la duda: los establecimientos se encuentran en plena forma en un entorno cada vez más competitivo. De hecho, de una amplia muestra con 2.300 entrevistas (1375 depuradas) se extrae que nada menos que el 76% solamente realiza compras físicas, frente al 20 por ciento que usa ambos canales y el algo más del 2% cuyas compras son exlusivamente online.

"Confiamos en aquello que conocemos, olemos, tocamos y saboreamos" destaca Gonzalo Moreno, uno de los autores de este estudio que representa a la Universidad Autónoma. El establecimiento genera confianza y por eso el consumo de productos frescos es uno de los grandes 'lastres' a la compra online. El consumidor sigue optando por la compra física cuando se trata de carnes, pescados o fruta y verdura; un consumo de frescos que, no obstante, también ha crecido nada menos que 10 puntos en lo referente al 'ciberconsumidor', lo que reafirma que la confianza en la tienda física hace que este consumidor digital 'se fíe' de los productos frescos que oferta su supermercado.

CONFIANZA Y EXPERIENCIA DE COMPRA

"La relación entre tienda física y online es indisoluble", destacan desde la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados. Ambos formatos presentan soluciones destinadas a satisfacer al consumidor y el factor de confianza de la enseña es fundamental en ambos casos.

Ignacio García Magarzo, director general de Asedas, desgrana los retos de futuro en relación a la convivencia entre lo online y lo offline y el futuro del comercio de alimentación. El primero de ellos tiene que ver con la omnicanalidad. "Hay que garantizar que en España no haya 'desiertos alimentarios' como ocurre en otros países". De ahí la importancia de una buena red de puntos de venta. El segundo hace referencia a la sostenibilidad: "El pedido online genera un coste, y no sabemos si el cliente está dispuesto a asumirlo, por eso hay que buscar un equilibrio entre sostenibilidad y precios", destaca. Y añade un tercer reto, el medioambiental: "El consumidor no es consciente del impacto medioambiental que supone hacer la compra online. No es lo mismo ir andando al súper que te traigan la compra a casa en un vehículo".

En cualquier caso, observamos una tendencia en la que el consumidor ha ido primando la confianza sobre la conveniencia, sin olvidar un precio que siempre es determinante a la hora de hacer la compra. Lo que queda claro es que el shopper sigue primando la experiencia de compra -lo vemos en los frescos- frente a una conveniencia que no deja de ser también determinante (vemos, por ejemplo, como las familias numerosas o las que compran productos de gran tamaño son el nido perfecto para crear un comprador online).

Por eso, a pesar de vivir en un entorno online cada día más amplio, el consumidor español opta por 'bajar a la tienda', al menos en lo que a la alimentación se refiere. Volvemos al inicio, a esa 'trinidad' entre confianza, conveniencia y coste; tan arraigada entre nosotros como el tocar -o al menos echar un vistazo- al producto fresco antes de meterlo en el carro de la compra.

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