La alianza entre El Corte Inglés y Repsol avanza con paso firme en su objetivo de alcanzar en 2028 los 1.000 establecimientos Stop&Go, su formato de conveniencia diseñado para estaciones de servicio.
Las dos compañías inauguraron 71 nuevas franquicias en 2025 hasta alcanzar un total de 778 tiendas operativas, lo que las sitúa a un paso de la cota simbólica de las 800.
Del total actual, 672 puntos operan bajo el formato Stop&Go y 106 corresponden a la versión Mini, diseñada para espacios inferiores a 40 metros cuadrados. Este último modelo permite replicar la propuesta de surtido —alimentación, bebidas, productos básicos y servicios— en estaciones con menor superficie, optimizando la capilaridad de una red que en España supera las 3.250 gasolineras.
El proyecto nació en 2017 con la ambición de crear la mayor red de tiendas de proximidad en estaciones de servicio del país bajo la marca Supercor Stop&Go. Desde entonces, el crecimiento ha sido sostenido, incluso en 2020, en pleno impacto de la pandemia, cuando se superaron las 60 aperturas. En 2024, ambas compañías renovaron su acuerdo hasta 2030 y fijaron como meta las 1.000 tiendas —750 Stop&Go y 250 Mini— en el horizonte de 2028.
Para Repsol, la alianza es una pieza clave en la diversificación hacia el negocio non-oil, es decir, actividades no vinculadas directamente al suministro de carburantes. La energética busca monetizar el tráfico de sus estaciones con mayor oferta comercial y servicios de valor añadido. En esa estrategia se enmarcan también acuerdos con enseñas como Amazon, Starbucks o Lizarran, así como el despliegue de 560 áreas de lavado Klin a cierre de 2025.
El Corte Inglés, por su parte, actúa como central de compras de la red, con acceso a más de 30.000 referencias, y aporta su conocimiento en distribución y gestión comercial. La colaboración se complementa con promociones cruzadas y con el impulso de Waylet, la aplicación de pago y fidelización de Repsol, que ya suma 10,8 millones de clientes digitales, un 16% más que un año antes.
El avance del proyecto llega después de que, en febrero de 2024, El Corte Inglés vendiera a Repsol el 50% que aún mantenía en Gespevesa —la sociedad que explotaba 40 tiendas—, en un movimiento vinculado con su estrategia de simplificación societaria y reducción de deuda ante una eventual salida a bolsa.