Eroski ha puesto en marcha un nuevo protocolo para convertir sus tiendas en 'Puntos Refugio', con el objetivo de ofrecer un espacio de acogida y acompañamiento a personas víctimas de violencia de género y de agresiones contra el colectivo LGTBI+. La iniciativa, que se implantará en el País Vasco, Navarra, La Rioja y Cantabria, se desarrollará tanto en hipermercados, supermercados, plataformas logísticas como en sus oficinas centrales.
A través de este protocolo, las tiendas de la cadena se configuran como espacios de confianza, donde cualquier persona que se sienta en situación de riesgo puede encontrar un entorno seguro, recibir una atención cercana y ser acompañada, siempre respetando su voluntad, hacia los recursos o servicios que considere oportunos.
La iniciativa cuenta con un protocolo de actuación específico para los trabajadores, que establece pautas claras de intervención basadas en la calma, la escucha empática, el respeto a las decisiones de la persona afectada y la prioridad absoluta de la seguridad, tanto de la víctima como del personal del centro. En ningún caso las tiendas sustituyen a los servicios de emergencia o a las fuerzas de seguridad, sino que actúan como primer espacio de refugio y acompañamiento.
"Las tiendas de Eroski forman parte de la vida cotidiana de miles de personas y están presentes en barrios y pueblos. Convertirlas en 'Puntos Refugio' es una forma coherente de ejercer nuestra responsabilidad social de ofrecer cercanía, escucha y acompañamiento a quienes puedan necesitar ayuda en un momento de vulnerabilidad, siempre desde el respeto y sin invadir su autonomía", subraya Marta Carazo, responsable de Gestión Social de la cadena.