Mercadona vuelve a activar el reparto de beneficios entre la plantilla, uno de los pilares de su política interna para garantizar la cohesión y el compromiso de sus trabajadores.
La compañía ha abonado hoy 780 millones de euros en concepto de prima por objetivos a más de 112.000 trabajadores en España y Portugal, dentro de un paquete global de medidas que supera los 1.000 millones de euros destinados a mejorar el poder adquisitivo de su plantilla.
El grueso del incentivo recae en los empleados —cajeros, reponedores, oficinistas, etc.— con más de cuatro años de antigüedad —en torno al 70% del total—, que han recibido el equivalente a tres mensualidades. En términos netos, el importe alcanza los 7.250 euros, resultado de sumar 5.400 euros de variable a su nómina mensual. Aquellos con menor antigüedad perciben dos primas.
La cadena que preside Juan Roig vincula este variable al cumplimiento de objetivos colectivos y lo integra en su Modelo de Calidad Total, que sitúa al trabajador como eje del rendimiento operativo. La compañía defiende que la mejora de la productividad y de la gestión en 2025, con cifras récord de rentabilidad y cuota de mercado, es consecuencia directa de esa política de incentivos.
Más allá del bonus, Mercadona ha aplicado este ejercicio una subida salarial para compensar el IPC —del 2,9% en España y del 2,2% en Portugal— con un impacto anual de 125 millones de euros. A ello se suma la ampliación del periodo de vacaciones de 30 a 37 días, medida en vigor desde enero y valorada en 100 millones anuales.
En conjunto, la empresa ha destinado más de 1.000 millones a reforzar las condiciones económicas y laborales de su plantilla. En un sector tradicionalmente afectado de bajos salarios y alta rotación de personalo, la estrategia de Mercadona consolida un modelo basado en la estabilidad y el compromiso.