Mercadona vuelve a demostrar su capacidad para reinventarse, incluso desde lo más alto de la distribución alimentaria española. La cadena presidida por Juan Roig está probando en Xirivella (Valencia) su nuevo formato T9, un prototipo que prescinde de los mostradores asistidos e introduce modificaciones relevantes tanto en la organización del surtido como en la gestión del espacio y del personal.
Uno de sus ejes es la optimización de procesos, especialmente en la reposición, con un mayor peso de productos directamente sobre palet. Los pasillos son más amplios y los lineales buscan maximizar la productividad del personal, reduciendo tiempos y movimientos innecesarios. "En los lineales han potenciado la venta en formatos productivos, con más producto sobre palet y pasillos más amplios", señala Alfonso Sebastián, director comercial de HL Display España.

Secciones de comida para llevar, bollería y panadería.
"El T9 también reorganiza las categorías en función de las misiones de compra", apunta Xavier Cros, CEO de Across The Shopper. Así, los platos preparados se sitúan junto a panadería y bollería, unificando secciones que antes operaban de manera independiente. En la misma lógica, Mercadona concentra toda la oferta de listo para comer en un único lineal, reforzando la conveniencia y la lectura rápida del surtido.
Quizá el cambio más visible sea la práctica desaparición de la venta asistida. El nuevo modelo prescinde de mostradores tradicionales de pescadería, charcutería y 'Listo para comer'. La decisión responde tanto a criterios de eficiencia como de experiencia de cliente, al eliminar colas y puntos de fricción en tienda.

Estantería de pescado envasado.
A ello se suma la eliminación casi total de elementos visuales comunicativos. No hay cartelería ni señalización tradicional para identificar secciones, una apuesta por un entorno más limpio y silencioso que Mercadona ya había empezado a ensayar en modelos anteriores. "Sorprende la ausencia de toda comunicación visual para la navegación o identificación de secciones, una medida que adoptaron previamente y que, si la mantienen, les funcionará", comenta Sebastián.
El nuevo formato demuestra el compromiso de la enseña de Juan Roig con el aprendizaje constante y la eficiencia de procesos, condición sine qua non para ganar la batalla del precio y del consumidor. "No ha dejado navegar, pero sabe rectificar el rumbo. Este es un mensaje muy potente para retailers y fabricantes", resume Cros.