Cuando se analiza el retail en España, el liderazgo de Mercadona en alimentación es ampliamente conocido. La compañía mantiene alrededor de un 29,5 % de cuota en el mercado de gran consumo, muy por delante de sus competidores.
Esta posición significa que aproximadamente tres de cada diez euros gastados en gran consumo en España pasan por sus tiendas. La empresa fundada por Juan Roig ha consolidado así una ventaja estructural basada en surtido corto, marca propia y una red en expansión de más de 1.600 establecimientos en España y Portugal.
Sin embargo, ese liderazgo en alimentación suele ocultar otro fenómeno menos visible.
El frente silencioso: la perfumería y la cosmética
Mercadona también se ha convertido en el principal vendedor de perfumería y cosmética en España.

La integración de la perfumería dentro de la experiencia de compra: un lineal de fragancias Deliplus.
Según datos de Kantar, la compañía alcanza aproximadamente un 16 % de cuota en el mercado de belleza. Esta cifra sitúa a la cadena por delante de cualquier otro operador del sector.
Para dimensionar el dato, esa cuota supera incluso la suma de dos de las grandes cadenas especializadas, como Primor y Druni.
El resultado es una paradoja relevante para el sector: el mayor vendedor de productos de belleza del país no es una perfumería, sino un supermercado.
Cómo un supermercado compite con las perfumerías
La estrategia de Mercadona en esta categoría difiere notablemente de la de los retailers especializados. Mientras las perfumerías tradicionales se apoyan en marcas internacionales, promociones frecuentes y posicionamiento aspiracional, el enfoque de Mercadona se basa en tres elementos estructurales:
1. Marca propia potente: El desarrollo de Deliplus como marca de confianza que compite en calidad con la alta cosmética pero a precios de gran consumo.
2. Precios consistentes: Una política de precios competitivos sin depender de rebajas estacionales.
3. Distribución masiva: Apoyada en su extensa red de supermercados.
Este modelo aprovecha una ventaja fundamental: el flujo de clientes que ya realizan la compra semanal. Al integrar productos de cuidado personal y belleza dentro de esa cesta cotidiana, la compañía consigue un volumen de ventas difícil de replicar por parte de cadenas especializadas.
Un cambio estructural en el retail
El crecimiento de Mercadona en perfumería refleja una tendencia más amplia en el consumo. Categorías que tradicionalmente se compraban en canales especializados están desplazándose progresivamente hacia el gran consumo cuando el consumidor prioriza precio, conveniencia y confianza en la marca propia.
En este contexto, la posición dominante de Mercadona en la cesta de la compra se convierte en una ventaja competitiva que trasciende la alimentación.
Un liderazgo que va más allá del supermercado
El caso de Mercadona muestra cómo el liderazgo en distribución puede extenderse a categorías que inicialmente no forman parte del núcleo del negocio.
Lo que comenzó como una estrategia centrada en alimentación ha terminado generando un efecto más amplio: el supermercado no solamente domina la cesta de la compra, también está ganando terreno en espacios tan competitivos como la perfumería y la cosmética.