Zara supera por primera vez a Nike y se corona como la marca de moda más valiosa del mundo, según el último ranking de Kantar.
El buque insignia de Inditex se revaloriza un 18% en el último año hasta rebasar los 44.000 millones de dólares, impulsada por la fortaleza de un modelo que conjuga tecnología, eficiencia operativa, control de producto y omnicanalidad.
Su ascenso contiene importantes lecciones para el retail alimentario, como ilustran las convergencias entre la marca gallega y Mercadona.
Ambas empresas han hecho de la simplificación de catálogo una ventaja competitiva que les permite ser más eficientes, reducir costes y concentrarse en la calidad. La compañía gallega ha desarrollado durante décadas una estructura en la que el diseño funciona más como un ejercicio de edición que de creación pura: el objetivo no es imponer tendencias, sino interpretar con rapidez aquello que el consumidor ya está demandando.
De manera similar, Juan Roig ha confeccionado un surtido "para que el cliente siempre acierte", con un peso de la marca propia que ya supera el 70% de las ventas.
Tanto Zara como Mercadona han evolucionado su red de tiendas hacia un modelo de establecimientos más grandes, capaces de desplegar su propuesta comercial completa y de elevar las ventas por empleado y metro cuadrado. En los últimos años, ambas han instalado cafeterías en el interior de sus tiendas.
Walmart, Costco y Aldi, en el top100
Más allá de Zara, que ocupa el puesto número 66 entre las marcas más valiosas del mundo, la distribución alimentaria sitúa a tres representantes entre los 100 primeros: Walmart (13º), Costco (21º) y Aldi (93º). Sorprende la ausencia de Lidl, cuyo volumen de negocio es superior a la suma del de Aldi Nord y Süd.
Otras dos empresas de gran consumo que se cuelan en el ranking son Coca-Cola (20º) y L'Oréal (73º), las dos principales empresas del mundo en refrescos y belleza. Como representantes de la hostelería, el ranking de Kantar sitúa a McDonald's (10º), Starbucks (42º) y KFC (83º).