Shoppers | Los abuelos, los peor parados en la 'cuesta' de enero

Thyssenkrupp Home Solutions ofrece algunas pautas de cómo organizar la economía familiar e intentar solventar las dificultades para llegar a fin de mes. Te lo contamos.

Los abuelos, los peor parados en la 'cuesta' de enero
Los abuelos, los peor parados en la 'cuesta' de enero

La cuesta de enero es temida por todos los españoles, es el mes en el que además de los gastos extra que se han hecho en Navidad, hay subidas en gran parte de los precios, tasas, tarifas...etc. Tres de cada cuatro familias españolas tienen serias dificultades para llegar a fin de mes, y en enero con mucho más motivo. Pero ¿quiénes son los más perjudicados? Según un análisis de Thyssenkrupp Home Solutions, los peor parados son los abuelos, ya que, aunque muchos tienen una mejor situación de solvencia, son los que más dificultades encuentran en el día a día y suponen el motor de la economía de los más jóvenes.

El papel de las personas mayores ha cambiado sustancialmente con el paso de los años. Actualmente, son una pieza fundamental en el día a día de todos. En la mayoría de los casos este papel es importantísimo por motivos económicos. El paro, la inestabilidad, la falta de conciliación laboral y la precariedad salarial, hacen que muchos dependan de la ayuda económica y/o logística que proporcionan los abuelos para poder subsistir. De hecho, el 80% de las familias españolas reconocen que les es imposible ahorrar nada y que sin la ayuda de los abuelos no podrían hacer muchas de las cosas que hacen.

Para intentar que dichas ayudas se vayan reduciendo poco a poco y que los mayores vuelvan a tener su independencia económica, Thyssenkrupp ofrece una serie de pautas y consejos de cómo organizar la economía familiar e intentar solventar las dificultades para llegar a fin de mes:

1.- Comprar sólo lo que se necesita.

Aunque parezca raro decirlo, es así, hay que comprar sólo lo que se necesita. Sí, parece obvio, pero no lo es. Muchas veces se improvisa y se compran cosas que uno no necesita o que no son fundamentales para llegar a fin de mes. Según este análisis, culpa de este ímpetu, en gran parte, es de las ofertas y rebajas que se hacen en los establecimientos. Muchas veces se compran cosas que uno no había pensado simplemente por el hecho de que están rebajadas o porque regalan algo. Lo importante en estos casos es hacerse una lista e intentar no salirse de ella. Y, a ser posible, ir a comprar con el estómago lleno.

2.- Hacer una cadena de favores.

Uno no se da cuenta de todo el dinero que se ahorraría haciendo una 'cadena de favores', es decir, intentando ayudar a los demás y reciclando todo lo que se pueda. Si hay algo que ya no sirve, en vez de tirarlo o guardarlo en un cajón, es mucho más útil y más económico intentar darle una segunda vida. Muchas veces uno deja de usar algo que está en perfecto estado simplemente porque en ese momento no lo necesita, pero en vez de guardarlo o tirarlo, sería preferible buscar a alguien que lo necesite. Seguro que siempre hay un familiar o un amigo al que le haga falta. Y si uno regala algo, seguro que más adelante necesita algo que a otro no le vale y le pueda regalar. Es un círculo que si se hiciese más a menudo haría que las familias españolas ahorrasen muchísimo más y no despilfarrasen en cosas innecesarias.

3.- Eliminar gastos extra.

Siempre hay gastos extra que no se necesitan. ¿Es fundamental tener contratado todo lo que se tiene?, ¿realmente se usan muchas cosas? La respuesta es no. Se tienen muchos gastos fijos al año de cosas que prácticamente no se usan:  servicios que no se necesitan, cuotas de lugares a los que no se va, y un largo etcétera.

4.- Hacer un estudio de los gastos y comparar precios.

¿Cuántas veces al año uno revisa los gastos que tiene? Siempre hay que comparar los precios entre unas empresas y otras, hay gastos que se pagan innecesariamente y precios que han variado, pero de los que las compañías no avisan. Al cabo del tiempo es un ahorro importante.

5.- Aprovechar todo al máximo.

Hay que intentar aprovechar al máximo todo lo que se tiene. A veces uno cambia de modelo de algo simplemente porque se ha quedado anticuado, pero no porque deje de funcionar o porque ya no sirva. Antiguamente eso no se hacía, hay que intentar aprovechar lo que nos rodea al máximo y no consumir por consumir.

6.- Comer y cenar en casa.

Aunque muchas veces los niños se empeñen en comer y cenar fuera de casa, especialmente en restaurantes de comida rápida, hay que acostumbrarlos a realizar las comidas en casa. Además de ahorrar en un gasto innecesario, su alimentación será muchísimo mejor. Conviene dejar esas visitas a los restaurantes para cuando haya que premiarlos por algo.

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