El avance de los medicamentos para adelgazar GLP-1 empieza a hacerse sentir en el sector de gran consumo en España. Según datos de Worldpanel by Numerator, que ha elaborado el primer estudio al respecto en nuestro país, los hogares en los que se utilizan fármacos como Ozempic o Wegovy reducen su compra de alimentos y bebidas en torno a un 3,1% en valor y un 3,8% en volumen.
Estos tratamientos están presentes ya en el 6% de los hogares españoles y generan un gasto estimado de 5.400 millones de euros. Más allá del mercado farmacéutico, su expansión comienza a modificar los patrones de compra en supermercados, especialmente en categorías asociadas al consumo impulsivo o indulgente.
Entre los productos que registran los mayores descensos figuran las tabletas de chocolate (-17,9%) y los snacks como patatas fritas o fritos (-13,5%). También se observa una caída significativa en bebidas alcohólicas, con retrocesos del 12,5% en vinos y del 11,4% en cervezas.
En paralelo, el consumo se desplaza hacia productos considerados más básicos o saludables. Las compras de frutas y huevos crecen un 1,4% entre los usuarios de estos medicamentos, mientras que categorías como los guisantes aumentan un 5,9%. Destaca también el fuerte incremento del aceite de oliva, que registra un avance del 24,8% dentro de este grupo de consumidores.
El perfil demográfico de los usuarios de estos fármacos muestra una clara concentración en edades medias y avanzadas. El grupo de 50 a 64 años representa el 35,2% de los consumidores, por encima de su peso en la población total. Muy cerca se sitúan los mayores de 65 años, que concentran el 31,5% del total. En términos socioeconómicos, predominan los hogares de clase media, con un 32,1%.
Desde el punto de vista geográfico, Andalucía concentra casi uno de cada cuatro usuarios de estos tratamientos. Le siguen el área de Levante, con el 16,8%, y el área metropolitana de Barcelona, que reúne el 11,7%.
Industria y distribución mueven ficha
El impacto de los fármacos GLP-1 no ha pasado desapercibido para las empresas de gran consumo. Grandes fabricantes como Coca‑Cola, Pepsico, General Mills o Kraft Heinz están acelerando la reformulación de productos para adaptarse a un consumidor que busca opciones con menos azúcar, mayor contenido en proteínas o porciones más ajustadas.
La distribución se mueve en una dirección similar. Las cadena británicas Morrisons y Co-op han lanzado este año una gama de comidas preparadas y productos pensados específicamente para clientes que utilizan medicamentos como Ozempic o Wegovy. En Estados Unidos, Walmart vende tanto la medicación como alimentación confeccionada a medida, y el nuevo CEO de Kroger estudia desarrollar productos adaptados a estos consumidores, con raciones más pequeñas y perfiles nutricionales específicos.
Aunque el fenómeno se encuentra todavía en una fase inicial en España —donde los índices de consumo del fármaco son inferiores a los de otros países—, el crecimiento de estos tratamientos plantea ya un nuevo escenario para el gran consumo.