Juan Olmedo

| Nuevos productos: Innovación o huida hacia adelante | -

Innovación
Innovación

 

 

Es habitual oír que el valor diferencial de la marca es la investigación, la creación, el desarrollo, la búsqueda de soluciones a las necesidades de los clientes, en definitiva la innovación. Cuando esto ocurre, si además somos el primero en posicionarnos en la mente del cliente, el éxito está garantizado.

Por el contrario si esa novedad no supone, mejora o solución alguna está abocada al fracaso. La realidad nos muestra que más del 80% de los nuevos lanzamientos de productos fracasa antes del primer año de vida. En la sociedad y momento que vivimos, en continuo cambio, a velocidad de vértigo, la innovación es en sí el cambio. Solo hace falta echar la vista atrás 10-15 años, donde no se nos hubiera ocurrido imaginar blogs, redes sociales, sms, WhatsApp, etc. como formas habituales de comunicarnos.

El problema es cuando aplicamos literalmente el significado que da la Real Academia a innovar “introducir algo nuevo (en una cosa)”. No basta con introducir algo nuevo, un ingrediente, sabor, color, olor, etc. El verdadero significado de novedad, es ser el primero en ofrecer soluciones nuevas. Los dos motivos fundamentales del fracaso en el lanzamiento de un producto son, que el producto no sea percibido como diferente y que no satisfaga ninguna necesidad.

La pregunta es obvia, ¿nos planteamos como motivo decisorio a la hora de lanzar nuevos productos si estos realmente son diferentes y ofrecen una solución real a una necesidad? O lo que ocurre es que utilizamos la extensión de línea y no la innovación, como una forma de:

• Intentar dar respuesta a lo que el cliente nos demanda como marca, ser innovadores.
• Mantener nuestro status quo en el mercado, nuestra cuota de posicionamiento y visibilidad.
• Aparentemente mantener el nivel de producción.
• Conseguir o mantener espacio en el lineal.

Ahora bien, si el cliente no nos percibe como innovadores, conduciéndonos a una pérdida de imagen como marca, lo que también conllevará a una reducción en los lineales, que se produzca canibalismo entre nuestra oferta de productos y esto derive en problemas de producción y en nuestra cuenta de explotación, habremos convertido la falsa innovación en un huida hacia adelante. ¿Durante cuánto tiempo?

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Gerente-Consultor

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