Grupo Bel mantiene el pulso a pesar de las dificultades a las que se enfrentan los fabricantes lácteos para crecer en un entorno dominado por la marca blanca. La multinacional francesa cerró 2025 con una facturación de 3.830 millones de euros, un 2,4% más (+4,7% en términos orgánicos), apoyada en la fortaleza de sus marcas globales y en la expansión internacional.
La compañía, propietaria de enseñas como Babybel, La Vaca que Ríe, Boursin o Kiri, elevó su resultado operativo corriente un 6,7% a tipo de cambio constante, hasta los 260,2 millones de euros, con un margen estable del 6,8%. El volumen creció un 1,7% en términos orgánicos.
Bel encadena ya ocho trimestres consecutivos de avance en sus marcas estratégicas, lo que demuestra la capacidad de las propuestas diferenciales para crecer incluso en un mercado dominado por la marca blanca. A ello se suma la evolución de sus diferentes mercados, con especial dinamismo en Norteamérica (+4,9%) y Asia (+15,1%), donde el grupo ha intensificado su presencia industrial y comercial.
En paralelo, la compañía ha acelerado en canales de mayor crecimiento. El ecommerce y la distribución a Horeca registran incrementos a doble dígito por quinto año consecutivo, en línea con los cambios en los hábitos de consumo. Esta evolución se apoya en inversiones en digitalización y análisis de datos, con acuerdos con socios tecnológicos como Dassault Systèmes o Accenture.
La estrategia de Bel también pasa por reforzar su infraestructura industrial y en mercados emergentes. En 2025, el grupo tomó una participación minoritaria en Garuda Food (MBR), líder del mercado de queso en Indonesia, al tiempo que avanzó en su hoja de ruta de descarbonización con inversiones en Europa, como la instalación de calderas de biomasa en España (Ulzama, Navarra) y Francia.
"Estos resultados reflejan la solidez de un modelo que combina crecimiento, rentabilidad y responsabilidad", ha subrayado Cécile Béliot, consejera delegada de la multinacional.