Grupo Paraguas da un paso más en su estrategia de crecimiento en el segmento alto del ocio y la restauración con la inauguración, el próximo jueves, de Club Metrópolis, un proyecto que combina gastronomía de lujo, club privado y hotel boutique en uno de los edificios más emblemáticos de Madrid. La apertura culmina más de cinco años de trabajo y una inversión significativa destinada a reposicionar el histórico inmueble como un espacio de experiencias premium.
El proyecto supone la primera incursión del hólding —propietario de marcas como Amazónico, Ten con Ten o El Paraguas— en el negocio hotelero. El hotel boutique, que abrirá el 2 de febrero, contará con 19 habitaciones distribuidas entre la tercera y la cuarta planta del edificio, dentro de un conjunto que supera los 6.000 metros cuadrados. Para el director del Club Metrópolis, Antonio Menéndez, la operación conlleva "una gran responsabilidad" al tratarse de un edificio que forma parte del imaginario de la ciudad.
Más allá del alojamiento, la propuesta pivota sobre una oferta gastronómica diversificada, uno de los sellos distintivos del grupo. El espacio integra hasta siete conceptos diferentes, desde Spa de Langostas —abierto al público y centrado en producto vivo— hasta Restaurante Victoria, reservado a socios y orientado a la alta cocina, pasando por áreas más informales como La Galería. A ello se sumará, en primavera, una terraza en la sexta planta, con vistas a Gran Vía y Alcalá, concebida como uno de los grandes atractivos del club.
El componente exclusivo es clave en el modelo. Club Metrópolis cuenta ya con 1.500 socios, tras haber agotado las suscripciones antes de su apertura oficial, con una cuota anual de 3.500 euros y un pago de inscripción de 2.000 euros. El objetivo es posicionarse en el circuito internacional de clubes privados de referencia, al estilo de los grandes espacios de Londres o Nueva York, apoyándose en una programación de más de 200 experiencias anuales.
Con esta inauguración, Grupo Paraguas refuerza su posicionamiento como operador de experiencias de alto valor añadido, ampliando su perímetro más allá de la restauración pura y explorando nuevas vías de crecimiento ligadas al lujo, el turismo urbano y la economía de las experiencias. Un movimiento coherente con la evolución del consumo premium en las grandes capitales y con la ambición internacional de un grupo que ya opera en mercados como Londres, Dubái o Miami.