El anuncio de recortes de personal en la sede central de Aldi Süd en Mülheim an der Ruhr (Alemania) ha reavivado los rumores sobre una posible reunificación del histórico imperio Aldi. La compañía prevé eliminar varios cientos de puestos de trabajo en departamentos como Contabilidad, Recursos Humanos y Compras, según han confirmado fuentes del grupo a la agencia DPA.
La medida —cuyas cifras exactas se desconocen— afectará a la estructura central alemana, que da trabajo a unas 2.000 personas, dentro de una plantilla total de cerca de 50.000 trabajadores en el país y una red de alrededor de 2.000 tiendas. Aldi se ha limitado a señalar que la decisión forma parte de su preferencia por las estructuras "ligeras y eficientes", una expresión habitual en el discurso del discounter pero que llega en un momento especialmente sensible para el grupo.
Desde hace más de un año, medios alemanes han apuntado al inicio de conversaciones entre las familias propietarias de Aldi Süd y Aldi Nord —los Heister y los Albrecht, respectivamente— con la finalidad de negociar una fusión. De materializarse, sería un movimiento histórico: las dos compañías operan de forma independiente desde la escisión del negocio en 1961, pero comparten un modelo comercial prácticamente idéntico, además de muchos proveedores. El pasado noviembre estrenaron incluso un modelo unificado de tienda, y desde hace años colaboran en cuestiones como el ecommerce alemán o la marca propia —en 2020 unificaron un centenar de referencias de MDD—.
La rentabilidad ha sido el talón de Aquiles de ambas enseñas desde hace años debido a un modelo comercial que se sostiene sobre márgenes muy estrechos y prima la expansión de tiendas a toda costa, lo que explica descalabros como el de Dinamarca o las dificultades de Aldi Nord en Francia y España. En ese contexto, una fusión permitiría diluir costes duplicados en funciones centrales, ganar economías de escala y reforzar poder de negociación frente a los proveedores, sin alterar sustancialmente el modelo comercial de tienda.
Los recortes anunciados ahora por Aldi Süd pueden leerse, así, como una señal previa de ordenación interna.