La reordenación del portfolio internacional de Carrefour sigue su curso. El grupo que dirige Alexandre Bompard ha logrado preservar en Italia uno de sus principales activos —la marca—, después de vender la filia por 1.000 millones de euros a NewPrinces, al tiempo que avanza en las negociaciones para abandonar Bélgica.
El acuerdo de franquicia con el grupo italiano NewPrinces, cerrado en diciembre de 2025 por cerca de 270 millones de euros, según el medio francés LSA, incluye un contrato de licencia de tres años que permitirá a cerca de 1.200 tiendas seguir operando bajo la enseña Carrefour durante el periodo de transición.
Durante esta fase, Carrefour seguirá suministrando productos de marca propia a la red italiana, en un esquema que refleja tanto la necesidad de NewPrinces de apoyarse en una marca consolidada como la estrategia de la cadena francesa de crecer a partir de un modelo ligero en activos. La intención del segundo grupo agroalimentario italiano —sólo por detrás de Ferrero— es integrar verticalmente producción y distribución, de una manera similar a BonÀrea o Ametller Origen en España.
La transición no está exenta de riesgos. Más del 80% de la red italiana está franquiciada, lo que abre la puerta a fugas de operadores hacia otras enseñas, como ya ha ocurrido con algunos socios.
Carrefour Bélgica despierta el interés de Aurelius
En paralelo, Bélgica se perfila como una de las próximas salidas de Carrefouir. La cadena, que ocupa la tercera posición por cuota de mercado en el país, ha despertado el interés del fondo alemán Aurelius, aunque todas las opciones están aún sobre la mesa y el interés de otros potenciales compradores es, por ahora, limitado, según fuentes del medio belga Retail Detail.
Durante la presentación del plan estratégico Carrefour 2030, el grupo francés negó los rumores y aseguró estar "plenamente comprometido en el desarrollo de su negocio en Bélgica a largo plazo".
La operación se enmarca en la revisión estratégica anunciada por el grupo, que ha decidido concentrar recursos en Francia, España y Brasil, mercados que generan el 85% de sus ventas y prácticamente la totalidad de sus beneficios.
Este repliegue selectivo confirma un giro estructural en el modelo de Carrefour, que busca mejorar su rentabilidad reduciendo exposición en geografías de menor escala o rentabilidad. En este contexto, la combinación de desinversiones y acuerdos de franquicia se consolida como una palanca de futuro, que ya ha empezado a andar en Italia, varios países africanos y de Próximo Oriente.