El sector del comercio ha cerrado 2025 con una bajada de 13.586 establecimientos en España, según datos de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (Upta). Esto supone una media de 1.132 pequeños negocios que han desaparecido cada mes a lo largo de este año.
El último mes del año vuelve a reflejar con claridad esta tendencia negativa: en diciembre se perdieron 2.347 comercios, un dato sensiblemente peor que el registrado en el mismo mes de 2024, cuando las bajas ascendieron a 1.748. La entidad incide en que este incremento en la pérdida interanual "evidencia que el problema no solo persiste, sino que se intensifica".
Upta alerta de que la situación del pequeño comercio se ha convertido en una "emergencia estructural". "El aumento de los costes fijos, la presión fiscal, la competencia desigual con grandes plataformas y la falta de políticas públicas eficaces de protección y modernización están provocando un cierre constante de negocios que vertebran la economía local y el empleo de proximidad", añade.
En este sentido, la organización pronostica que en 2026 volverán a perderse más de 12.000 comercios "si no se produce un cambio urgente en las políticas de apoyo al trabajo autónomo y al comercio de proximidad", advierte.
Asimismo, señala que esta destrucción del comercio de proximidad contrasta con el crecimiento global del colectivo de trabajadores autónomos. "El año 2025 ha crecido en términos generales el trabajo autónomo, pero no podemos obviar que malviven cerca de medio millón de autónomos con ingresos por debajo de los 700 euros mensuales, y esta debe ser nuestra gran preocupación de cara a 2026", subraya el presidente de Upta, Eduardo Abad.
Upta considera que el cierre masivo de pequeños comercios no solo afecta a los autónomos, sino que tiene un impacto directo en la cohesión social, el empleo y la vida de barrios y municipios e insiste en la necesidad de "actuar de manera inmediata para frenar una sangría que amenaza con vaciar el tejido comercial del país".
DESACELERACIÓN DEL COMERCIO MINORISTA
Cabe recordar que el comercio minorista prevé desacelerar su crecimiento en 2026 hasta el 2,9%, casi un punto menos que en 2025, que ha cerrado en el 3,8%.
Entre las causas, se encuentra el menor dinamismo demográfico, que impulsará en menor medida el comercio alimentario, uno de los motores del sector: si en 2025 éste crece en torno al 3,9%, en 2026 se prevé que lo haga sólo un 1,3%, según datos del 'Observatorio de previsiones económicas 2026' publicado por La Distribución-Anged.