España encabeza un año más el avance de la marca de distribución (MDD) en Europa. Según los últimos datos de PLMA, la asociación internacional de fabricantes de maca propia, elaborado con cifras de NielsenIQ, el peso de la distribución en 17 mercados europeos alcanzó el 38,8% de las ventas en el cuarto trimestre de 2025, 0,33 puntos más que un año antes.
El mayor salto se produjo en España, con un crecimiento de 1,1 puntos porcentuales, hasta el 47,3% de cuota en valor. El dato sitúa al mercado español como el de mayor avance interanual en Europa y lo consolida como uno de los más maduros en penetración de enseñas propias, impulsado por la posición dominante de Mercadona y el ascenso de Lidl. Solo Suiza, con un 52,3% —único país por encima del 50%— y Portugal, superan a España en cuota total.
El fenómeno no es coyuntural. Tras años marcados por la inflación y la búsqueda de ahorro, la marca del distribuidor ha ampliado su base de clientes y, sobre todo, ha mejorado su percepción en calidad e innovación. Categorías como dulces y snacks, alimentación perecedera, productos ambiente, cuidado del hogar y salud y belleza lideran el crecimiento, reflejando que el trasvase ya no se limita a productos básicos.
Europa en su conjunto mueve ya más de 387.000 millones de euros en marca blanca, según PLMA, que habla de un "auténtico motor del retail". En mercados como Austria, Países Bajos o la propia Portugal, el avance también es significativo, pero ninguno al ritmo español.
Con casi la mitad del gasto en gran consumo concentrado en marcas del distribuidor, el margen de crecimiento se estrecha, a pesar de que las previsiones apuntan a nuevos avances en 2026. En cualquier caso, el dato confirma una tendencia estructural: en un entorno de consumo aún prudente, escala, precio y claridad de propuesta pesan más que la fidelidad histórica a la marca fabricante.