La caída en el consumo de alcohol y la desaceleración de los mercados asiáticos sigue pesando para Pernod Ricard. El grupo francés cerró su primer semestre fiscal con unas ventas de 5.253 millones de euros, un 14,9% menos en términos absolutos y un 5,9% por debajo en términos orgánicos. El beneficio neto atribuido retrocedió un 18,1%, hasta 975 millones, en un entorno que la propia compañía califica de "volátil e incierto".
El deterioro es transversal. En Asia y el resto del mundo, la facturación cayó un 16,7%, hasta los 2.181 millones; en América, un 19,4%, hasta los 1.400 millones; y en Europa, un 8,1%, hasta 1.672 millones. Estados Unidos —su mayor mercado— sigue mostrando debilidad, con ingresos un 15% inferiores, lastrados además por ajustes de inventario que condicionarán el conjunto del ejercicio. En China, el endurecimiento regulatorio y la atonía macroeconómica hundieron un 18% la cifra de negocio. España tampoco escapa a la fragilidad del consumo.
La compañía propietaria de marcas como Beefeater, Absolut o Ballantine's encara así un ejercicio de transición en el que la presión sobre volúmenes y precios sigue superando el efecto de las subidas aplicadas en años anteriores. Solo en el segundo trimestre, los ingresos descendieron un 15,4%, hasta 2.869 millones. En el primer trimestre, la caída fue del 14,3%.
El balance también refleja el esfuerzo financiero del grupo: la deuda neta se elevó un 4,1%, hasta los 11.168 millones de euros al cierre de diciembre. En paralelo, el consejero delegado, Alexandre Ricard, reivindica avances en el programa de eficiencia de 1.000 millones para 2026-2029 y la implantación del modelo operativo 'Fit for Future'. Un tercio de los ahorros previstos se materializará este año, mientras la empresa acelera la normalización de inversiones.
Para 2026, Pernod Ricard anticipa una mejora orgánica de las ventas, especialmente en la segunda mitad, aunque asume un impacto cambiario "considerablemente negativo" y recorta su inversión prevista a 750 millones, 150 millones menos de lo anunciado. A partir de 2027, la multinacional aspira a recuperar un crecimiento orgánico anual de entre el 3% y el 6%, con expansión sostenida del margen operativo.
Muchos analistas consideran que la multinacional francesa debería acelerar la aplicación de su plan, antes de que el enfriamiento del consumo —marcado por la moderación del gasto, la menor frecuencia en el canal Horeca y el auge de tendencias de menor graduación— erosione el negocio de manera irreversible. En cualquier caso, sus dificultades son generalizadas en todo el sector. Por ahora, el plan sigue en marcha.