Fenadismer, asociación que agrupa a pymes y autónomos del transporte, acusó el pasado martes a Dia de negarse "sistemáticamente" a revisar los contratos de sus transportistas colaboradores conforme a las variaciones del precio del gasóleo, según obliga un decreto ley promulgado en abril.
La cadena de supermercados ha salido al paso de las acusaciones y considera que todo "responde a un malentendido", al tiempo que ha especificado que ambas partes se han emplazado a una "reunión de trabajo a la mayor brevedad para revisar y aclarar esta cuestión de manera constructiva".
"Dia cumple con las cláusulas de revisión del precio del combustible en sus contratos de transporte, así como con la normativa de referencia que le es aplicable", ha subrayado la cadena en declaraciones a FRS.
De la reunión entre Dia y Fenadismer se espera una actualización de las tarifas conforme al aumento del precio de los combustibles derivado de la guerra en Oriente Medio, una circunstancia que ya afecta a toda la distribución alimentaria.
Rosa Carabel, la directora general de Eroski, confirmó ayer que el aumento de los costes energéticos ya está teniendo un impacto en sus márgenes, aunque todavía no se ha trasladado a los precios de venta al público.
La Distribución Anged, principal asociación del sector, se expresa en términos similares y prevé que el aumento de precios obligue a "revisar a la baja" las perspectivas de crecimiento.
La normativa puede también acelerar el traslado de los incrementos de precios a lo largo de toda la cadena de valor. En concreto, el decreto ley recoge multas de entre 401 y 6.000 euros —que pueden llegar a los 18.000 en caso de reincidencia— para las empresas que impidan o se nieguen a que sus proveedores de transporte incluyan en la factura, de manera desglosada, la variación del precio del transporte respecto al inicialmente pactado.