Transgourmet Ibérica se refuerza en el canal horeca con la apertura de un nuevo cash & carry GM Cash en Mercabarna y una plataforma logística especializada en distribución para la hostelería. Con una inversión de 11 millones de euros, este proyecto se convierte en el buque insignia de la compañía para este sector en Barcelona y su área metropolitana.
Las nuevas instalaciones, que cuentan con un equipo de 60 personas, disponen de una superficie total construida de más de 7.100 m², de los cuales 3.000 m² corresponden a la plataforma a tres temperaturas, equipada con cámaras frigoríficas para optimizar la preparación y entrega de pedidos. Además, dispone de diez muelles de carga y de una flota de camiones que atenderá a la clientela de Food Service.
El cash&carry ocupa 2.500 m², incluyendo un mercado de frescos de 800 m². La pescadería será abastecida por Dispuig, grupo de distribución alimentaria adquirido por Transgourmet en 2025 y referente en el suministro de pescado fresco con más de 80 años de experiencia.
"Este proyecto nace para dar respuesta a lo que la hostelería llevaba tiempo soñando: más surtido, más servicios, más asesoramiento profesional y una ubicación excepcional que incluye un servicio de entrega directo a tu negocio. Queremos estar al servicio de la hostelería, un sector que hoy afronta numerosos desafíos, convirtiéndonos en el socio útil y de confianza que nuestros clientes realmente necesitan", ha señalado, durante la inauguración del centro, el director general de Transgourmet Ibérica, Lluís Labairu.
El centro incorpora una sección de pescadería preparada para servir el producto de acuerdo con la demanda de cada cliente (escamado, fileteado, etc.), así como una carnicería con una amplia selección de carnes en pieza técnica, que se complementa con un servicio de preparación y envasado ad hoc según el corte, gramaje, etc. El espacio también ofrece una bodega especializada, así como la ayuda del chef de Transgourmet que acercará, mediante demostraciones en la cocina del centro, las marcas propias de la compañía pensadas por y para la hostelería.
El surtido se ha optimizado en formatos, referencias y calidad para ajustarse a los nuevos hábitos y requisitos de los negocios. La tecnología juega un papel importante en esta mejora de la experiencia de compra, con la incorporación de etiquetas electrónicas y un quiosco interactivo que permitirá a la hostelería consultar recomendaciones personalizadas de vinos y carnes, agilizando la toma de decisiones en el punto de venta.
El edificio tiene calificación energética A e incorpora soluciones como iluminación led, sistemas de frío basados en tecnologías refrigerantes de alto rendimiento, una planta fotovoltaica de 303 kWp y una estación de recarga para vehículos eléctricos. Estas medidas permiten reducir el consumo energético del centro y avanzar en la descarbonización de la operativa.