Coca-Cola Europacific Partners (CCEP) eleva la apuesta para apoyar a la hostelería independiente, uno de los pilares de su negocio en España. La embotelladora ha articulado bajo el paraguas de 'Somos de bares' una estrategia que trasciende el formato de campaña y que, según ha explicado, aglutina todos los elementos de su modelo histórico de relación con los pequeños hosteleros: proximidad, acompañamiento y foco en la rentabilidad del punto de venta.
El movimiento no es menor. El canal Horeca —que engloba hoteles, restaurantes y cafeterías— representa cerca del 20% de las ventas de CCEP en España, un mercado donde el grupo mantiene una cuota de valor del 84,5% en refrescos de cola y del 67,2% en el conjunto de bebidas refrescantes. En un país con unos 163.000 bares y más de 300.000 establecimientos hosteleros, según el Anuario de Hostelería de España 2024, el músculo comercial en este segmento resulta estratégico.
"‘Somos de bares’ no es una campaña puntual, sino nuestra manera de trabajar desde el origen: cercanía, conocimiento del entorno y apoyo sostenible a un sector esencial", explica David Ocaña, associate director customer development de Coca-Cola Europacific Partners Iberia.
Una cuestión de capilaridad
La iniciativa se apoya en cuatro pilares. El primero es la cercanía operativa. CCEP cuenta con más de 55 oficinas comerciales y realiza cada mes más de 92.000 visitas a establecimientos, además de gestionar más de 170.000 tomas de pedido y entregas. Esa red permite adaptar surtido, formatos y activaciones a la realidad de cada bar, desde locales urbanos hasta negocios rurales.
El segundo eje es la propuesta diferencial. La compañía segmenta su porfolio de bebidas, equipos de frío y materiales promocionales según el perfil del establecimiento. Las terrazas, pieza clave en el modelo español, concentran parte del esfuerzo: este año prevé entregar 7.500 conjuntos de mesas, sillas y sombrillas, tras haber apoyado a más de 38.000 locales desde 2022.
El tercer pilar es la digitalización. El uso de herramientas de analítica de datos permite anticipar picos de demanda —incluido el efecto del clima—, detectar nuevas ocasiones de consumo como el aperitivo o el tardeo y ajustar formatos al auge del delivery. La información, en este caso, se convierte en palanca de planificación y optimización de márgenes.
El vidrio como activo económico
El cuarto elemento es el envase. A través del plan 'Destapa el cambio', CCEP impulsa el vidrio retornable exclusivo para Horeca, un formato rellenable con una media de 25 ciclos de uso antes de su reciclado. Más allá del componente ambiental, la empresa lo presenta como herramienta de rentabilidad: distintos tamaños —350 ml para comidas, 237 ml para aperitivo o noche— permiten modular ticket medio y rotación. Desde 2023, más de 23.700 clientes se han incorporado al programa y el 84% de los clientes del canal ya compra vidrio.
La estrategia llega en un momento en que la hostelería sigue siendo uno de los grandes motores económicos del país —con 1,76 millones de empleos y una contribución del 6,7% al PIB—, pero también afronta presión en costes y cambios en los hábitos de consumo. Para CCEP, reforzar el vínculo con el bar de barrio es blindar uno de los canales que sostiene su negocio en España.