Beiersdorf ha cerrado el ejercicio 2025 con una facturación de 9.852 millones de euros, un avance de apenas dos millones de euros (+0,02) respecto a 2024.
La multinacional cosmética, que el año pasado creció un 4,3%, se ha visto perjudicada por el mal desempeño de Nivea, la marca que representa el grueso de sus ventas, que retrocedió un 1,3% hasta los 5.529 millones de euros, así como por la contracción del mercado americano (-2,4%).
En cambio, la división dermatológica del grupo, cuyo portfolio cuenta con marcas como Eucerin, se anotó un avance del 8,8% hasta los 1.942 millones de euros. Los mercados europeo (+0,8%) y de África, Asia y Australia (+1%) experimentaron crecimientos modestos.
La Prairie —marca de cuidado de la piel de lujo y alta gama— aportó 478 millones de euros y la unidad de Salud —que cuenta con marcas como las tiritas Hansaplast, 299 millones de euros— un 6,3% menos y un 6,2% más, respectivamente. Por otro lado, la filial especializada en cintas adhesivas Tesa generó 1.676 millones de euros, un 0,7% menos.
La multinacional alemana obtuvo un beneficio neto atribuido de 939 millones de euros, el 3% más, al tiempo que ganó un punto de margen ebit hasta el 14%.
En el cuarto trimestre, las ventas de la multinacional crecieron un 0,5% respecto al pasado año.
"2025 fue un año exigente para la industria del cuidado de la piel, marcado por una desaceleración del crecimiento y la volatilidad permanente del mercado", ha reconocido Vincent Warnery, el consejero delegado de Beiersdorf.
Beiersdorf ha anticipado que sus beneficios probablemente disminuirán en 2026, al tiempo que sus ventas apenas experimentarán cambios. El mercado ha reaccionado con una caída superior al 18% de la cotización.