Mondelez mantiene el pulso del mercado en el primer trimestre de 2026, pero retrocede en volumen y evidencia las dificultades de muchos gigantes alimentarios para crecer en un mercado dominado por la marca blanca.
La dueña de Milka y Oreo ha cerrado el primer trimestre de 2026 con una facturación de 10.080 millones de dólares (unos 9.370 millones de euros), un 3% más que en el mismo periodo del año anterior, apoyado casi exclusivamente en el aumento de precios, mientras el volumen vuelve a retroceder.
En concreto, la compañía ha registrado una caída del 0,5% en volumen, frente a un incremento del 3,5% en precios.
El crecimiento vuelve a apoyarse en los mercados emergentes, que compensaron la debilidad de las economías maduras. Asia, Oriente Medio y África le han permitido elevar sus ingresos un 14%, mientras Latinoamérica avanzó un 12%. Europa crece el 9% gracias a la apreciación del euro frente al dólar, pero en términos orgánicos decrece un 0,6%, mientras que Norteamérica permanece prácticamente plana (+0,5%).
Pese a ello, la evolución del volumen ofrece algunas señales de estabilización. En Estados Unidos, principal mercado del grupo, la caída fue del 0,4%, muy por debajo del descenso del 3,1% registrado un año antes. La mejora coincide con una moderación en las subidas de precios, tras el incremento del 6,6% aplicado en el trimestre precedente.
La compañía logró además mejorar su rentabilidad. El beneficio neto alcanzó los 560 millones de dólares, frente a los 402 millones del año anterior, apoyado en el control de costes y en una menor presión de materias primas como el cacao, cuyo precio se ha relajado tras los máximos de 2024. La dirección financiera, encabezada por Luca Zaramella, asegura que la compañía tiene "bajo control" las subidas de costes.
Este arranque de ejercicio prolonga la tendencia vista en 2025, cuando Mondelez cerró con un crecimiento del 5,8% en ventas, pero con una caída del 3,7% en volumen y un fuerte deterioro del beneficio, presionado por el encarecimiento del cacao y la competencia de la marca blanca.
De cara a 2026, la compañía mantiene sus previsiones: crecimiento orgánico de entre el 0% y el 2% y aumento del beneficio por acción de hasta el 5%. En paralelo, refuerza su apuesta por la innovación —con nuevas gamas como Oreo sin azúcar— y por la modernización de su cadena de suministro en Norteamérica, con inversiones en automatización e inteligencia artificial.