Durante décadas, el negocio inmobiliario ha sido un soporte casi invisible para muchas grandes cadenas de distribución. En el caso de la familia Mulliez, propietaria de Auchan, ese soporte se ha transformado en un motor estratégico por derecho propio. A través de Ceetrus, el grupo ha construido silenciosamente una de las mayores carteras inmobiliarias privadas de Europa, valorada en torno a 8.000 millones de euros y repartida en 11 países.
Lo que comenzó como una estructura de gestión de galerías comerciales anexas a hipermercados es hoy un operador integral de desarrollo urbano, con capacidad para invertir, transformar y reposicionar activos a gran escala. El cambio no ha sido solo nominal, sino profundamente estructural.
De gestor de centros a desarrollador global
El origen de Ceetrus se remonta a Immochan, la sociedad encargada de administrar los centros comerciales vinculados a Auchan. El giro llegó en 2018 con el rebranding a Ceetrus, que marcó el paso de una función puramente gestora a un rol activo como promotor y desarrollador inmobiliario.
La especialización se completó en 2021, cuando la gestión operativa de propiedades se escindió en Nhood. Desde entonces, Ceetrus se concentra exclusivamente en inversión y desarrollo. El resultado es una plataforma con 273 activos, 58 proyectos en curso, cerca de 20 millones de metros cuadrados y 1.500 hectáreas de suelo, que generaron alrededor de 700 millones de euros en ingresos el último año.
Para un grupo vinculado históricamente al retail, estas cifras sitúan el inmobiliario al mismo nivel que el negocio comercial.
Menos activos, más estratégicos
La compañía no trata su cartera como un conjunto homogéneo. Ha establecido una segmentación clara entre propiedades estratégicas y activos susceptibles de rotación.
En el centro de la estrategia se sitúa el denominado coeur patrimoire (corazón del patrimonio), una treintena de grandes complejos dominantes en sus áreas de influencia que concentran más de la mitad del valor total. Estos activos actúan como anclas territoriales y plataformas de crecimiento a largo plazo.
En paralelo, Ceetrus está acelerando la desinversión en propiedades con menor potencial y reciclando capital hacia proyectos de mayor rentabilidad. Solo el último ejercicio vendió activos por más de 300 millones de euros y reinvirtió cerca de 500 millones en nuevos desarrollos.
Propiedad total para ganar agilidad
Otro eje clave es el control integral del suelo. En Francia y Luxemburgo, Ceetrus está simplificando estructuras de copropiedad y adquiriendo participaciones para convertirse en propietario único de complejos completos que combinan centro comercial e hipermercado Auchan.
Esta concentración facilita la gestión, incrementa la liquidez de los activos y, sobre todo, abre la puerta a transformaciones más profundas en los terrenos adyacentes. La lógica es clara: quien controla todo el perímetro puede rediseñar el espacio sin restricciones.
En esta línea, la empresa también está revalorizando unos 50.000 metros cuadrados de superficie comercial que han quedado vacantes tras la optimización de formatos de hipermercado, incorporando operadores de moda, deporte y ocio para diversificar la propuesta.
Del retail puro al uso mixto
La evolución del consumo y la presión sobre los grandes formatos periféricos han empujado a Ceetrus hacia modelos de uso mixto. El objetivo ya no es solo atraer tráfico comercial, sino convertir los emplazamientos en auténticos barrios urbanos.
Los nuevos desarrollos combinan retail, vivienda, oficinas y servicios sociales, con un enfoque en densificación y sostenibilidad. La regeneración de zonas comerciales obsoletas y áreas postindustriales se ha convertido en una línea prioritaria.
La compañía también ha entrado en segmentos sociales como residencias de mayores y vivienda asequible, ampliando el alcance del inmobiliario más allá de la función estrictamente comercial.
Ambición internacional
Aunque Francia sigue siendo el mercado clave, la estrategia se replica fuera del país. En Turín, el proyecto Torino To Dream se presenta como la mayor operación de regeneración urbana de la ciudad. En Portugal, el complejo Alegro Setúbal sigue la misma lógica de reposicionamiento, mientras que en África Occidental la firma participa en desarrollos residenciales orientados a la clase media emergente.
Un nuevo rol para el inmobiliario en la distribución
El caso de Ceetrus ilustra un cambio de paradigma en el sector retail. Para la familia Mulliez, el inmobiliario ya no es un mero soporte para la actividad comercial, sino una palanca estratégica que genera valor, flexibilidad y capacidad de transformación urbana.