La personalización de la experiencia y la recuperación de las raíces culinarias tradicionales se están consolidando como dos de las grandes tendencias de la hostelería. Así lo ha subrayado Nuria Hernández, consejera delegada global de Unilever Food Solutions, durante su intervención en el 23º Congreso de Horeca organizado por Aecoc en Madrid.
La directiva presentó las conclusiones del informe Menús del Futuro 2026, un estudio elaborado a partir de datos internacionales y de la experiencia de más de 250 chefs en 75 países. El documento identifica los principales cambios que están transformando la restauración, en un contexto marcado por la irrupción de la generación Z, el auge del turismo y la demanda en alza de propuestas gastronómicas consideradas como más auténticas y adaptadas a cada consumidor.
Entre las tendencias con mayor potencial, Hernández destacó la llamada "cocina a medida", basada en la posibilidad de que el cliente personalice su plato según sus preferencias y necesidades dietéticas. "Los consumidores buscan participar activamente en la construcción de su experiencia gastronómica”, explicó.
La segunda gran tendencia es la vuelta a las raíces culinarias, con chefs que reinterpretan recetas tradicionales y productos con un enfoque contemporáneo. Según Hernández, esta corriente responde al interés creciente por la autenticidad y por propuestas que conecten con la cultura y el territorio.
El informe también apunta al desarrollo del street food de mayor calidad, cada vez más sofisticado, y a la denominada cocina sin fronteras, impulsada por la mezcla de técnicas y sabores procedentes de distintas culturas. Ambas tendencias reflejan un consumidor más abierto a experimentar, pero también más exigente en términos de valor, salud y diferenciación.
La intervención de la directiva se enmarca en un momento de transformación para el sector hostelero, que ha agotado el boom pospandemia y busca nuevas fórmulas para volver a atraer tráfico y mejorar la rentabilidad.