Amazon Fresh no renuncia a hacerse un hueco en la cesta de la compra de los españoles. Coincidiendo con el decimoquinto aniversario de la multinacional en España, el gigante del comercio electrónico ha organizado una visita a sus instalaciones de Coslada (Madrid) en la que ha reivindicado su propuesta comercial, basada en un surtido de más de 14.000 referencias, entregas en el mismo día y una apuesta al alza por los frescos y la marca propia.
La compañía opera ya desde cinco centros logísticos que abastecen a Madrid, Barcelona, Guadalajara, Valencia, Sevilla y Zaragoza. El almacén de Coslada (Madrid), que acaba de cumplir cinco años, gestiona una media de 1.800 pedidos diarios —con capacidad para alcanzar los 2.200— y emplea a más de 150 personas. Cerca del 45% de su catálogo corresponde a productos frescos, refrigerados o congelados, mientras que más de 700 artículos de alta rotación se ubican junto a las zonas de expedición para acelerar la preparación de los pedidos y cumplir con entregas en franjas de hasta dos horas.
Por su parte, el ticket medio se sitúa entre 60 y 80 euros, uno de los más altos del sector, con más del 90% de los pedidos realizados a través de Amazon Prime, según han explicado los portavoces de la compañía durante la visita.

Instalaciones de Amazon Fresh en Coslada (Madrid).
Amazon apuesta a que la cuota de mercado del ecommerce alimentario en nuestro país, actualmente en el 2,5%, seguirá creciendo en los próximos años para situarse más cerca de países de nuestro entorno como Francia y Reino Unido. Según un estudio elaborado por Beruby para Amazon, el 43% de los españoles alterna ambos canales, principalmente para evitar desplazamientos y ahorrar tiempo, mientras que seis de cada diez considera la rapidez de entrega un factor decisivo al elegir supermercado online.

Instalaciones de Amazon Fresh en Coslada (Madrid).
Pese a ello, la alimentación continúa siendo una de las grandes asignaturas pendientes de Amazon. En los últimos años, el grupo ha redefinido su estrategia internacional con el cierre de parte de su red de tiendas físicas, nuevos formatos híbridos y un mayor impulso de la marca propia, en busca de un modelo rentable para un sector caracterizado por márgenes reducidos, elevada complejidad logística y una enorme competencia, que cuenta además con la ventaja añadida de su enorme capilaridad en nuestro país.