Carrefour quiere acelerar su transición hacia la proximidad después de cerrar 2025 con algunos brotes verdes (sobre todo, en España), pero también interrogantes.
El plan Carrefour 2030, presentado en la mañana del miércoles por Alexandre Bompard, despeja algunas de estas dudas. El grupo abrirá más de 750 tiendas de conveniencia en España y más de 1.000 en Francia hasta 2030, con el objetivo de alcanzar los 7.500 establecimientos de este formato en ambos países. También profundizará en la transformación de los hipermercados como "especialistas de producto fresco", reforzará el surtido de marca propia y llevará a cabo recortes para ahorrar hasta 1.000 millones de euros al año.
El plan forma parte de una hoja de ruta que prioriza tres países —Francia, España y Brasil— y abre la puerta a nuevas "clarificaciones de perímetro", señala Bompard. Una vez vendida Italia, en el trampolín de salida se encuentran Polonia, Rumanía, Argentina y Bélgica.
La proximidad será el principal motor de crecimiento en Europa. En España y Francia, donde Carrefour aspira a "fortalecer su segunda posición" frente al avance de Lidl y E.Leclerc, el foco estará en la franquicia y en ubicaciones de alto tráfico como estaciones y aeropuertos, que la compañía considera "palancas de crecimiento de mucho potencial". En paralelo, Brasil sumará más de 70 tiendas Atacadão, reforzando el peso del formato mayorista.
El hipermercado, inicio de una transformación
El otro gran eje es el hipermercado, el formato más perjudicado por el auge de la proximidad y piedra en el zapato para el grupo en los últimos ejercicios. Carrefour plantea transformarlo en un "especialista en alimentación fresca y descuentos", inspirado en el concepto Marché Frais by Carrefour: superficies de entre 4.000 y 6.000 metros cuadrados, con fuerte protagonismo de frutas, verduras y productos frescos.
Sin embargo, la ambición de esta transformación es limitada: el grupo prevé reconvertir sólo diez hipermercados de aquí a 2030, siete de ellos en franquicia a través del grupo Marché Frais. De manera paralela, el gigante francés quiere aprovechar espacios de sus grandes formatos para abrir tiendas especializadas que le ayuden a incrementar el tráfico, como la versión reducida de Ikea que instalará en uno de sus mayores hipermercados de Polonia.
Además, desplegará en Francia 200 concesiones de frutas y verduras en colaboración con Blachère Group.

Interior de un Marché Frais, inspiración para la transformación de los hipermercados Carrefour como especialistas de frescos.
El surtido será otro de los vectores estratégicos. Carrefour prevé que la marca propia alcance una cuota cercana al 40% de las ventas en 2026 y crezca a un ritmo 1,5 puntos superior al de las marcas de fabricante. A ello se suma el impulso al Club Carrefour, con el objetivo de alcanzar los 60 millones de socios desde los 50 actuales, y el refuerzo del poder de compra mediante Concordis, la central europea creada junto a Coopérative U para ganar volumen y reducir costes de aprovisionamiento.
La compañía también quiere que la alimentación saludable represente el 50% de sus ventas de alimentación en 2030, con mayor transparencia en ultraprocesados y más desarrollo de espacios con estética de mercado y comida lista para consumir.
Carrefour 2030: cómo ahorrar 5.000 millones de euros
El plan incorpora un ambicioso programa de eficiencia. Carrefour prevé reducir costes en 1.000 millones de euros anuales hasta 2030, apoyándose en la conversión de supermercados a franquicia y la venta de activos inmobiliarios.
Parte de estos fondos se destinará a la modernización de tiendas. En Francia invertirá 200 millones de euros anuales —1.000 millones en total— a la renovación de establecimientos. Destinará, asimismo, 100 millones a proyectos de inteligencia artificial y profundizará en su acuerdo con Vusion para el despliegue de etiquetas electrónicas, raíles y cámaras. También avanzará en su acuerdo con Google para anticiparse al comercio agéntico del futuro.
El objetivo financiero es elevar el margen operativo recurrente al 3,2% en 2028 y al 3,5% en 2030, y generar 5.000 millones de euros de flujo de caja libre neto acumulado entre 2026 y 2028.

Alexandre Bompard, presidente director general de Carrefour, en un Atacadão de Brasil.
"Nuestro nuevo plan es ambicioso y está enfocado de manera radical en el crecimiento y la mejora de la rentabilidad, con un reenfoque en nuestros tres mercados principales: Francia, España y Brasil", ha explicado Bompard durante la presentación. En conjunto, estos tres países representan el 85% de las ventas consolidadas del grupo y cerca del 99% del resultado de explotación corriente (ROI).
Después de años de ajustes y dificultades, Carrefour quiere volver a crecer con un giro estructural hacia la proximidad. La expansión en enseñas como City o Express, el peso creciente de la franquicia o la venta de establecimientos y filiales dibujan un panorama más ligero en activos, pero no despejan todos los interrogantes.
Los mercados han recibido el plan con una caída superior al 4% en la cotización de Carrefour, probablemente por considerar insuficiente la transformación del hipermercado propuesta por Bompard. Los grandes formatos seguirán lastrando la facturación del grupo en próximos ejercicios, y no se ha recibido nada parecido a un plan de choque.