El supermercado pequeño —por debajo de 300 metros cuadrados— ha desbancado al supermercado grande como el canal más dinámico del mercado español. Así lo refleja el Observatorio de Gran Consumo elaborado por NielsenIQ (NIQ), que apunta como motor del sorpasso a las estrategias de control del gasto de los consumidores, que en el primer trimestre de 2026 han incrementado aún más la frecuencia de compra y reducido el tamaño de sus cestas.
En concreto, el informe recoge que los españoles realizaron un 10,1% más actos de compra en el primer parcial del año respecto al mismo periodo de 2025, con cestas por visita que contienen un 6,8% menos unidades, un comportamiento vinculado a la contención del gasto. De acuerdo a esta perspectiva, más visitas ayudan a reducir el desperdicio de frescos y a microgestionar las necesidades diarias, aunque no se descarta que también haya contribuido a esta tendencia la menor planificación de las compras, sobre todo por parte de los más jóvenes.
"El sector de los productos de gran consumo en España sigue creciendo, pero la dinámica está evolucionando claramente: los consumidores compran con más frecuencia, pero con cestas más pequeñas, lo que refleja una mentalidad de gasto más cautelosa y controlada", explica Nacho San Martín, director general de NIQ Iberia.
En este contexto, los supermercados pequeños elevaron sus ventas un 9,8% en valor y un 8,4% en volumen, muy por encima del resto de canales. En el extremo opuesto, el hipermercado apenas avanzó un 0,9% en valor y perdió un 1,1% de volumen, perjudicado por los nuevos hábitos de un consumidor que prefiere compras más rápidas y cercanas.
El ecommerce repite como el canal más dinámico, con un avance del 15,2% en valor y del 12,8% en volumen, impulsado por las nuevas tendencias de consumo —en las que ganan peso la comodidad y la inmediatez— y la consolidación de las plataformas de delivery en el sector.
El volumen crece un 2,3%, a la espera de los efectos de la guerra
En su conjunto, el sector de gran consumo cerró el primer trimestre con un crecimiento de ventas del 5,6%, en el que la demanda en volumen crece un 2,3% y los precios medios suben el 3,2%. Por categorías, los frescos crecieron un 7% en valor, frente al 5% de los envasados, si bien en volumen estos últimos crecen un 2,4%, por un 2% de los frescos.
La carne volvió a destacar entre los productos frescos, con un crecimiento del 5,1% en volumen, seguida de frutas (+2,5%) y verduras (+1,4%). El pescado, en cambio, ahonda en su crisis de consumo, con una caída del 5,9% en la demanda tras encarecerse un 8,8%. Los huevos, una de las categorías más inflacionistas del último año, vuelven a crecer en volumen (+4,3%) pese a una subida de precios superior al 30%.
En alimentación envasada, las categorías vinculadas a salud y bienestar fueron las más dinámicas. Los productos dietéticos lideraron el crecimiento con un avance del 17,6% en gasto, mientras que perfumería e higiene crecieron un 6% y las bebidas no alcohólicas, un 5,7%.
Los resultados del trimestre todavía no reflejan variaciones a causa de la guerra en Irán, iniciada el pasado 28 de febrero, que ha incrementado el precio de combustibles y materias primas agroalimentarias y amenaza con provocar un nuevo repunte de la inflación. Por el momento, NIQ sólo ha deetctado un episodio puntual de acaparamiento durante la semana posterior al estallido de la guerra, con un incremento sensible en la demanda de conservas, arroz, pasta, aceite o productos de limpieza.